Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


viernes, 9 de febrero de 2018

Retos Día 2

Ayer estuve mejor.

Me sirve escribir, botar, expresarme, ordenar mis pensamientos. Está siendo una buena terapia.

Cosí hasta tarde mi traje propio. Porque estoy haciéndome un traje propio de Elsa, para no depender de nadie nunca más. Ahora el problema son los zapatos, porque no puedo ir a comprarlos a donde debo. Es lejos y es complicado que me acompañen. Ojalá encuentre una solución pronto.

Aún así y todo, lo extraño demasiado. Y pienso en él durante el día, porque muchas cosas me hacen recordarlo.

Pero no es momento de enfrentar esa parte. Aún no puedo lidiar con una relación, si yo todavía no puedo lidiar bien conmigo misma.





Reto de escribir:
Día 2: Escribe algo que alguien te dijo sobre tí misma que nunca hayas olvidado.

Asumiré que se refiere a las cosas positivas, porque estamos para construir. De las negativas ya tuve mucho.

Una vez, uno de mis ex me dijo que yo era un hada. Le creí.

Y "Él" me paraba diciendo que soy demasiado especial, demasiado pura, demasiado buena, demasiado sensible, más de lo que yo creía, que era un ángel. Me gustaba pensar que estaba exagerando (porque lo decía frecuentemente) pero una parte de mí agradecía que él viera eso que me cuesta ver. Mi parte especial, la que pocos logran ver. Me gustaba que él pudiera verlo.

Mi mamá me ha dicho que jamás piense que soy un bulto o una carag porque no lo soy, porque me ama, y que soy más fuerte de lo que creo.

Uno de los internos me dijo que parecía un angelito caminando en pijama en el jardín, de noche.

Mi mejor amiga me dijo que nunca me iba a dejar.




Reto del autoestima:
Día 2: Libérate de una creencia limitante que tienes sobre tí o sobre tus habilidades.

¿Cuál de todas? ¿Cuál es la más fácil de desechar?

Quizás esa de que no soy capaz. Porque sé que sí soy capaz de hacer muchas cosas, pero eso también me da miedo. Me da miedo mostrar mi luz. Había olvidado que mostrando mi luz, motivo a los demás que muestren también la suya. No me van a envidiar ni fastidiar como cuando era niña, la época de esconderse para sobrevivir se acabó hace muchos años. Ahora es necesario que me muestre como soy y desarrolle mi potencial, el que tengo para tantas cosas, porque en verdad, soy capaz de hacer muchas cosas bien.

Puedo cantar. Tengo oído musical innato. Puedo actuar. Puedo escribir. Puedo pintar. Tengo facilidad de palabra y puedo socializar bien cuando me lo propongo. Puedo ser líder si me atrevo a asumir responsabilidades, y lo he hecho (Y nos ha ido bien a todos, un ejemplo es la revista que hice). Tengo ética para analizar la coyuntura de mi país y situaciones equis. Soy inteligente. Soy empática porque sé ponerme en el lugar de los demás por todo lo que he pasado (desde niña lo era). Soy cariñosa si me suelto y creo que me quieren. Puedo bailar si me quito la vergüenza. Tengo inteligencia emocional para ver dentro de mí y reconstruirme, pese a todo lo que estoy pasando, soy capaz de recuperarme; soy resiliente. Ya lo he hecho y sé que lo puedo volver a ser. Soy buena con los niños (al menos cuando estoy en personaje).

Soy un paquete bastante completo, y me conozco bastante bien, sólo que tiendo a olvidarme porque prefiero (tengo la costumbre de) enfocarme en mis cosas negativas: mi desidia, mi flojera, mi miedo. Es una cuestión de actitud, y me cuesta por eso. Me toca trabajar la voluntad.

¿Realmente quiero vivir? Más me vale que sí, porque no hay vía de escape. Vivir es la única manera de atravesar la vida, y si voy a vivir, es más satisfactorio hacerlo bien. Y para eso hay que estar bien y optar por lo bueno, positivo y saludable.

Y para eso, hay que creer: soy capaz de muchas cosas y eso está bien. Ya no hay que esconderse. Deja el miedo de resaltar. Suéltate. Ya es seguro brillar.

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