Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Respuesta sobre el tratamiento

Recibí un mensaje de una persona diciéndome que tiene una hermana internada en una casa en Cieneguilla por TCA y que le está pidiendo que la saque de ahí. No me dejó ningún tipo de contacto para responderle, así que utilizaré este medio de comunicación para escribirle.

Yo he estado internada durante 15 meses en Cieneguilla, he vivido en carne propia la experiencia, he pasado meses sin salir a la calle, he sido supervisada para ir al baño y he tenido que seguir una rutina todos los días. He tenido la bendición de estar en un lugar en el que me respetaron y cuidaron, y he visto cómo otras chicas pasaban de ser flores marchitas a flores en todo su esplendor. También he visto chicas que, en su miedo y desesperación, han pedido a gritos que las saquen, han hecho escenas y se han rebelado. Muchas lograron su cometido, y hoy no sé qué pasó con ellas. Lo que sé es que de las muchas que sí terminaron el tratamiento conmigo ahora están bien. No perfectas, eso no se puede: algunas hemos tenido recaídas y problemas como todo el mundo, pero el común denominador es que, gracias a la experiencia en Casa Vida Mujer, hemos tenido las herramientas que antes no teníamos para enfrentarnos de una mucho mejor manera a las trabas de la vida.

Tener un pariente internado es una situación sumamente difícil que no se la deseo a nadie. Sin embargo, es necesario si realmente quieres que esté mejor. Lo único que puedo decir es que vale la pena el tiempo y la dificultad, porque la recompensa de volver a la vida y tener un mejor futuro es grandísima.

Tu hermana te va a pedir que la saques de donde está y probablemente te diga que la tratan mal. No sé cual es la institución en la que esté ella, pero te puedo asegurar que, a menos que no veas señales físicas y otras chicas de ahí te digan lo mismo, probablemente no sea verdad. Una persona enferma de TCA no va a querer cambiar fácilmente, aceptar nuevas formas saludables de vivir y renunciar a los hábitos malos. Es normal que no quiera seguir ahí. Pero hay que ser fuerte y perseverante para lograr que el cambio se instale y que realmente hayan frutos. Si quieres tener una explicación más completa, estoy segura de que los psicólogos de ahí van a querer dártela con gusto. Y si quieres también puedes contactarme por esta vía, con gusto te responderé :)

Espero poder haberte ayudado :)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias, por tu respuesta me ayuda mucho, mi hermana esta en vida mujer tiene mucho tiempo con esa enfermedad mas de 12 años ahora ella tiene 34 años de edad, y me presiona mucho quiere que la deje tomar sus decisiones a ella, nose como llegar a ella para que se deje tratar y deje que lo ayuden, la ultima ves que la visite me digo que lo psicologos lo ayudan poco que ella podia hacerlo afuera y que si continuaba ahi adentro se iba a quedar callada no iba hablar nada con los psicologos y que no gaste dinero en vano eso me hizo dudar porque lo que se paga cada mes una buena cantidad de dinero ahora decidi que continue aun nose como se esta portando ahi adentro
mi correo es aroque54@hotmail.com gracias por todo

daniela dijo...

vid mujer fue una de las peores experiencias que tuve en mi vida, lo unico que hicieron era alargar y alargar el tratamiento para obviamente sacar más y más dinero. Curiosamente cuando ya queria irme, la psicóloga recién empezó a ahondar en los problemas más trascendentales que yo tenía. Y la directora de ese centro pues no es un pan de dios como se pinta, es una tipa arrogante, malcriada y nada profesional, no sé si aún siga haciendo sus famosos "grupos" en donde sacaba en cara frente a todas las chicas todos los problemas que se le contaba en privado. El infierno que viví en ese lugar, me hizo más fuerte y tolerante, y sé de muchas "altas terapéuticas" que recayeron al poco tiempo y estaban muy mal, ya que internadas se las daban de muy "perfectas" pues vivian atemorizadas ante los correctivos y castigos (como no ver a tu familia en semanas, quitarte tus cosas y mandarte a un cuartucho donde te morías de frío). Muy aparte que la nutricionista sólo se dedicaba a encebar a las pobres chicas con TCA , la cuales salían panzonas y deformes y las bulímicas, más gordas aún.Terrible, pero bueno, si tú dices que te ayudo pues, me alegro por tí. Saludos.