Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


viernes, 8 de agosto de 2014

Sopa de letras


Este es mi post número 100, coincidiendo con las 17 000 visitas. Gracias a quienes me leen, aunque sea de casualidad, a los que se tragan todo el floro que meto, y a los que me comentan a pesar de la flojera. Para mí significa mucho que le hagan click a este espacio y aunque sea algo quede grabado en quienes me leen, y me alegra tener compañía y recibir comentarios (Sobretodo en esta época), porque me hacen sentir que no le escribo al vacío. Trato siempre de que la flojera no me gane y responda a quienes me escriben, aunque sea agradeciendo. No crean que los paso por alto, no señor.

Bueno. Mi idea para celebrar el post número cien y las casi 20 000 visitas (No digo que me lean de verdad tantas personas, pero sí es un número grande de clicks, al menos) era escribir algo bonito.

Lamento tener que decir que no estoy pasando por un momento que me permita escribir algo lindo que vaya con mi filosofía.

Hoy estoy visitando mi blog a modo de depositario, vertedero, cuaderno de anotaciones, espacio donde anotar mis ideas, ordenarlas, analizarlas y encontrar una estrategia. Es una manera de "hacerme bien a mí misma" y por lo tanto no estoy yendo en contra de mi política constructiva (Aunque seguramente, y me adelanto con las disculpas, voy a sonar a queja o lamento), así que espero que sigan lo que estoy a punto de escribir aquí y sirva de algo. Si me sirve a mí, feliz, pero si le sirve a alguien más, feliz al cuadrado :)

A ver. El título es porque así me siento: una sopa de letras desordenadas y frases enredadas en mi mente. He estado postergando (para variar) el escribir aquí esperando un mejor momento, pero bah, que el momento es ahora, no hay otro. Por higiene voy a tener que sacar lo que hay dentro, porque no quiero verbalizarlo y porque necesito expresarme.

Parto de la premisa del post anterior: me estoy sintiendo sola. Le escribí a mi papá, me respondió, le dije para vernos, pero al final le cancelé la cita escribiéndole lo siguiente:


Hola "Apá" (Acotación: me firmó el mail anterior así. Y yo no suelo decirle papá jamás, así que el hecho de que ponga esta palabra significa bastante):

Se supone que no debería dar explicaciones, pero quiero cerrar este asunto y no me gusta dejar a nadie con los crespos hechos.

El mail que te envié lo hice x un impulso y una necesidad insatisfecha, imaginando y esperando cosas q, en la realidad, desgraciadamente no van a poder darse. Al menos no en la actualidad. Espero que en un futuro, cuando yo sea aún más madura y realmente no espere algo que no puedes darme.

Llamémoslo infantilidad de mi parte, me doy golpes de pecho, pero por mi salud no es conveniente. Espero que lo comprendas.

¿A qué me refiero con lo anterior?
A que lo que mi niña necesitaba era un papá, no un admirador o un chofer. Lo que me diste y lo que me ofreces ahora es una fantasía de relación que en los hechos no existe. Habrás esperado en la puerta y en los ensayos, pero bien pudo hacer eso mi guardaespaldas. Yo no necesitaba eso. Y ahora, podremos salir a tomar algo, pero ser un papá es más que eso. Es algo que ya no me vas a poder dar, xq ya vi que no estás dispuesto a cambiar ni aceptar errores, y eso lo tengo que aceptar de una vez por todas.

Básicamente es eso, y el hecho de q si te das cuenta, no tenemos nada de qué hablar que no sea un tema pesado. Y no me refiero a quién pagó qué, porque el dinero, al menos para mí, es lo de menos. Mis razones van por un lado que ni tú ni mi mamá comprenderán, xq ambos están envenenados de rencor, aunque no quieran aceptarlo. 

Y hablando de dinero y juicios, sólo dos acotaciones: cuando me enteré de que ibas a tener otro hijo, me molesté contigo porque temía que pasara lo que está pasando, que te distanciaras más y te desentendieras xq tenías a alguien más indefenso a tu cargo. Fue tu decisión no hacerte cargo de nosotros o hacerlo tarde, por lo tanto, tu responsabilidad, yo no tengo la culpa de lo que pase con él y tu familia, sino tuya, x li que no asumiste en su momento. Te expresas como si pagar los colegios y universidades fuera un extra, no una necesidad innata y una responsabilidad que viene con la paternidad y que es siquiera digna de discusion. Y te digo, y lo sabes: te comprometiste a eso y más. Y es ese "eso y más" que se te reclama. Yo soy conciente de que tú pagaste muchas cosas, la incertidumbre horrorosa que pasé por esperarte me lo recuerda. Pero no fue todo lo que te correspondía. Te agradezco x el viaje de promoción y las deudas contraídas, pero no fue suficiente. Y no me puedes negar que hubo negligencia y desinterés. Sabes por qué? Porque no eres el único caso de padres divorciados que conozco, y soy testigo de qur cuando realmente se quiere, la plata aparece del aire. Y tú no eres ningún incapaz.

Esto va a ser lo último que voy a decir sobre el tema, xq es todo lo que tengo guardado y por reclamar. No tebgo interés, como te dije en el mail anterior, de sacarte trapitos en la cara, xq no terminaría nunca. No soy como Valeria que apunta cada na de tus fallas y las reclama cuando encuentra oportunidad. Yo sé de lo que hablo, aunque a veces no tenga palabras para ello y no me pueda explicar ni defender, y sé que por encima de cualquier pleito necesito tranquilidad y mirar hacia adelante, no hacia atrás como pareciera que todos hacen. Y por ese mirar hacia adelante es que te he perdonado hace tiempo pero me cuido de exponerme a veneno.

Eso no quita que más adelante, si las cosas adquieren una mejor forma, yo no quiera "retomar" lo que sea que teníamos o "encontrarme" contigo de vez en cuando para conversar y quizás compartir algo. Porque, repito, no te guardo más rencor que cariño. Pero simplemente ni existes en mi vida, y cuando sí, causa malestar de cualquier manera. Entonces, no tiene sentido buscarte. 

Gracias igual por la disposición, que sepas que de todo es lo que más he valorado. Quiero pensar que no ha sido tu intención encontrarnos para manipularme a tu favor (como con tu mail) sino porque querías saber de mí.

Que sepas que estoy bien, trabajando en un restaurante y pagándome mis estudios, para independizarme y más adelante retomar medicina x mi cuenta. Sin tener que pedirte nada ni a tí ni a mi mamá. Que sepas que estás lejos de ser abuelo biológico, de momento, que me gustaría viajar y alejarme de todo pero la plata no me lo permite, que no me la paso a dieta pero sí me cuido un montón y a veces me salgo de la raya, que trato de hacer yoga, sigo haciendo shows y tratando de actuar y estoy un poco obsesionada con Frozen. Una psicóloga y psiquiatra diferentes me diagnosticaron déficit de atención, lo cual explica muchas cosas de mis conductas, aislamiento, mi raro sentido del humor (no, eso no es genético), y mi despistadez. Hace unas semanas me compré mis pastillas en inkafarma y me fui sin recogerlas, y hoy en vez de botar la pasta de dientes de la boca, me la tragué. Como para que te hagas una idea de dónde ando.

Que sepas, de nuevo, que te quiero de alguna forma, pero eres una persona complicada con la que al menos hoy no me conviene relacionarme. No necesito más drama en mi vida, y, seamos honestos, vernos no va a traer alivio sino más drama. Y que no pretendo volver a abrirme ni repetirte todo esto.

Vive tranquilo, has las cosas bien y mírate de vez en cuando para que no repitas errores. Y si puedes, resarce los que tuviste. La vida aún no se acaba. Te lo dice mi parte esperanzada, la que debo olvidar porque me cuesta aceptar que no vas a cambiar ni vas a ser lo que espero.

Eso es todo.
Un... apretón de manos? Algo.

Cris*

No he tenido respuesta hasta el momento y ya ha pasado una semana. Entiendo lo que significa el silencio de su parte y creo que está bien.

Bueno. Este pequeño evento fue un impulso subconciente de llenar ese vacío/esa necesidad insatisfecha que tengo. Y lo profundizo con la siguiente comparación: toda la semana pasada me la pasé leyendo la trilogía "50 sombras (De Gey, más oscuras y liberadas)"


¡SPOILER ALERT!


y aunque efectivamente se trata de pornografía escrita, fue una historia que me tocó mucho. Me explico, las conversaciones entre los personajes, el tipo de cosas que se decían los protagonistas, esas cotidianeidad y encanto de lo novedoso a la vez me hizo acordarme mucho de cuando estuve con pareja. Nostalgia y alegría, emociones encontradas. Pero a la vez, la parte del contenido psicológico que explica la supuesta fijación de Christian Grey con el sadomasoquismo (Sus carencias en la primera infancia) fue lo que más me hizo pensar. Estoy lejos de ser Grey, pero creo que, así como él, yo también busco llenar esa necesidad insatisfecha; en contraposición con él, no me la paso pegándole a la gente porque no he conocido golpes ni maltrato; pero sí rehúyo de contacto físico con la mayoría de personas porque estoy acostumbrada a no sentir el roce de otra persona. No canalicé mi rabia mediante el daño a otros, sino hacía el daño a mí misma. No me la paso tratando de controlar y proteger a mis parejas porque es mi manera de compensar el hecho de que de niña me sentí impotente por no poder evitar que mi madre muriera, pero sí busco que me acepten, me reconozcan, me quieran, me acompañen y se preocupen por mí. No busco parejas que se asemejen físicamente a mi papá, y de hecho, sí acepto que lo quise y que hasta ahora siento algo por él, pero muchas veces me encuentro fantaseando con que se aparece, o que tengo a alguien conmigo que me engríe y protege. No soy hipersexual, pero sí necesito atención y mimos. Y gracias a esta lectura he descubierto que me afecta estar sola justamente por todo esto.

Cuando yo estaba empezando la secundaria, podía pasarme días sin hablar y sin tocar a nadie, y sin que nadie se percatara. Fue una época dura, sumamente oscura, y actualmente me siento "en descontrol" porque estoy en una situación similar de poca interacción con otros. Sí, hay diferencia en que ahora yo me expreso, bromeo, canto y río (Bendita habilidad aprendida de autorregular mi estado de ánimo), pero no intimo con nadie, no comparto en un nivel más profundo. Y ya sabemos que en mis padres no puedo contar, y que mis hermanos están metidos cada uno en su vida como para pedir simpatía por ahí. Negar que tengo una necesidad de ser querida, notada, apreciada, tocada, sería seguir mintiéndome, y ya terminé con esa etapa. Mi intención es "hacerme el bien" para poder ser feliz, y para ello necesito ser honesta. Entonces ok, tengo una necesidad grande de sentirme querida.

(Ojo: no estoy diciendo que no me quieran y que estoy sola, no. Estoy diciendo que "me siento" así. Que mi percepción, fundamentada con sucesos, hacen que piense así. No me siento una persona infeliz, más bien creo que me falta arreglar ese aspecto para que mi vida sea perfecta. Y sé que eso es verdad porque si no estuviera convencida de que las cosas me están yendo mejor y tengo mucha suerte y muchas bendiciones en mi vida no podría mantener el buen humor y la motivación que tengo para hacer mis cosas cuando no le doy vueltas al asunto).

Sin embargo, el problema no es tener un problema afectivo, una necesidad insatisfecha; el problema es qué hago para compensarlo.

Y he aquí, señores, el meollo del asunto: citando a la psicóloga, con quien me entrevisté hace una semana, "con tal de no sentirte sola te estás metiendo en relaciones nada saludables".Y es verdad: percibo tanta "inactividad interpersonal" que me engancho con cualquier persona que pase por mi vida, sea positiva o negativa. Ejemplo: Brownie me ha escrito varias veces haciéndome preguntas sobre si había salido con alguien, si había besado a alguien y esas cosas, y en vez de simplemente no responderle o cortar la situación en seco (Porque qué le importa lo que haga con mi vida, especialmente a él, que es un controlador), le he dado largas y por ahí que le he soltado información y seguido la corriente. Así, el que mi ex me hable se convierte en el suceso interesante de la semana. O el hecho de haberme creado una cuenta en Tinder, a pesar de saber que hay mejores maneras de conocer gente (Que realmente esté interesada en intimar, no en pasar el rato). O en el hecho de que, sin querer, me ponga a llamar la atención de la gente que me rodea.

Ah, ese siempre ha sido mi último recurso para que me tomen en cuenta.

De niña he sido enfermiza, pero no sé si mis dolencias justificaban mis síntomas. Me explico: empiezo a pensar que soy hipocondriaca o somatizadora. A veces creo que tengo demasiada conciencia de mis propias sensaciones. No sé si es que me siento mal o per se, o si es que como me doy cuenta de que me siento mal, me siento peor. No sé qué tan reales son mis mareos y bajadas de azúcar, y qué tanto tienen de componente psicológico. Porque justo ahora me está dando seguido en la chamba, y me tengo que detener, sentar, y obvio que por ahí la gente se da cuenta. ¿Realmente estoy teniendo desbalances con el azúcar últimamente o se ha convertido en mi nueva arma de manipulación inconsciente, para dar pena y por ende que "se preocupen por mí"?

¿Y saben qué es lo peor de todo? Que cuando he tenido esos síntomas raros, han empeorado de pensar que posiblemente son una manera inconsciente de llamar la atención de mi entorno. Me da demasiada rabia y me disgusta que esto se convierta en una excusa para verme débil, indefensa y necesitada, porque no es la imagen que quiero dar. Quiero que confíen en mí y ser una buena trabajadora, no una debilucha. ¡Pero claro, estar enferma tiene muchas ventajas! No por nada casi me mato de hambre y estuve tan débil que lograba que otros hicieran las cosas por mí, por pena.

No, pena no. Ya me dejaron por pena. No quiero volver a despertar ese sentimiento en absolutamente nadie más.

Sin embargo, y esto es lo que me da rabia, esa necesidad sigue ahí y poco a poco toma las riendas de mis acciones. Y ahí se pone incontrolable.

¿Y cómo sé eso?

Porque como último de los últimos recursos se manifiesta mediante la comida. Y es ahí por donde está empezando a manifestarse.

Oh, sí, estos últimos días dejar de comer está siendo bien fácil, vomitar se hace tentador, y volver a los huesos casi un sueño.

Claro, si ha sido por tanto tiempo mi escudo frente a la realidad que me dolía, mi manera de llamar la atención y mi identidad.

Pero como SÉ que esto es así, hay una diferencia. Estoy en batalla. En lucha constante, otra vez. En la disyuntiva de seguir viviendo, para lo cual hay que estar fuerte, para lo cual hay que alimentarse y sentirse feliz, para la cual hay que hacer cosas que me gustan y que me hacen bien; y por otro lado, la oscuridad, la falta de preocupaciones más fuertes que cuánto comí.

Pensamientos persistentes:
- No merezco.
- Nadie me puede querer así (Así = con este cuerpo, con esta celulitis horrible, con este carácter espantoso y este complejo de víctima, con mi falta de estudios y trabajo bien remunerado, con mi historia).
- Cómo quisiera que Mr. Red me haya hecho caso, que las cosas con él hayan funcionado, que vuelva a buscarme (Letanías amorosas).
- ¿Por qué no sucede lo que quiero que suceda? (Carajo, soy una niña mimada y majadera).

Conclusiones:
- Estoy cagada (Y nadie me va a querer así).
- No sé qué hacer, porque me está costando respetarme y alimentarme responsablemente (Mejor dicho, me está costando alimentarme y sentirme contenta por hacerlo, como a regañadientes y eso se siente mal). No me está naciendo abrazarme/acariciarme/arreglarme/cuidarme, por un lado se siente bien porque conozco esa sensación pero por otro lado sé que está mal y que indica problemas.
- Como no estoy con muchas ganas de comer y siento que podría bajar un poco de peso, estoy comiendo menos, y quizás eso hace que cuando tengo turnos me maree y sienta débil.
- Sentirme mal físicamente, si es que realmente es eso y no una invención mía, hace que me sienta peor emocionalmente porque me pone en una posición de víctima que no quiero aparentar... al menos conscientemente.
- No quiero despertar pena, ni volver a perder todo lo que ya conquisté. No quiero sentirme mal, no quiero ser incapaz de hacer mis cosas, no quiero sentirme desgraciada, no quiero ser infeliz.
- Pero no quiero sentirme sola, no consigo que las actividades me distraigan del todo, no soy la persona más simpática del mundo, no sé cómo hacer amigos, no tengo dinero suficiente para gastar en salir a tomar, o al cine, o al teatro, o siquiera ir en taxi, y tengo mucho miedo. ¿De qué? De todo esto.

Posibles acciones a tomar:
- Seguir yendo al yoga.
- Procurar comer saludable (Bueno, me ha dado por hacerme jugos de frutas con chía para tolerar mis turnos en el restaurante y me va bien con eso, pero ¡ESO NO DEBERÍA SUPLANTAR EL ALMUERZO!).
Pensamientos:
- "Es mejor estar sola y aburrida que distraída con cualquier cosa que ayude a no ver la realidad"
- "¡Prontito vas a tener una distracción más porque ya empieza el nuevo ciclo del instituto! Piensa en eso, concéntrate en el día a día, en el momento, deja ir lo que no te sirve y lo que no te ayuda a estar bien y

argh, que no tengo ganas de escuchar el mismo floro que me repito todos los días para seguir adelante y que hasta ahora me ha servido tanto.



2 comentarios:

avietzedek ∆ dijo...

Hola linda, tu entrada nuevamente me toca a fondo en estos días me siento triste, me he sentido sola también y me deprimí por eso. Tampoco confío en nadie ni en mi madre, tenemos una historia parecida de padres, yo provengo de un matrimonio jodido, lo suficiente para creer que no le deseo lo que viví a nadie. Me siento sola pero en mi caso no creo que sea por lo mismo que tú. Uhmmm yo al contrario soy una persona que exteriormente me muestro estable, puedes contar y confiar conmigo yo siempre intentaré robarte una sonrisa, pero nadie hace lo que yo hago conmigo. Fiel a la frase trata como quieres que te traten pero es un vil engaño o bueno en mi caso sí... Me siento como muerta en vida pero ese es otro tema con el que debo combatir todos los días, soy joven sí y ya estoy decepcionada de este mundo. Muchas cosas, aburro. Cuidate linda.

Joanna Nya dijo...

Me encantooooooooo tu blog!! De veras!! Me siento muy identificada contigo y con todas las chicas que sufrimos esto >< Ánimo, aquí me tienes para lo que quieras :)

Aquí me encontrarás :D

http://dontcrypleease.blogspot.com.es/