Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


sábado, 12 de abril de 2014

El resto y yo

Esta entrada va dedicada al amor, a los mosquitos y a mis relaciones.

Casi todos inexistentes.

Gracias a Dios el letargo del aburridísimo verano ha ido pasando y empezó a aparecer gente por ahí, otros por acá; por ahí tengo una presentación de canto así que me estoy reuniendo con un viejo amigo a practicar, va un palito para la cuenta de socialización. El otro día fui a la graduación de mi mejor amiga y me encontré con mucha gente que no veía hace años, otro check para la lista de socialización. Y obviamente, el Instituto, que es tema aparte. Van tres puntos.

Mosquitos; para quienes no me leían en mi blog anterior: en mi argot, mosquito es aquel ser humano con código genético diferente del de las de mi especie que pulula alrededor de una en busca de saciar su hambre, ¿de qué?, pues la de cada uno es diferente. Muchos los llaman “pretendientes” o “love interest”, y a veces puede encajar la palabra “chicos”, pero a mí me gusta el término mosquitos, es más acertado, porque a veces pueden ser molestosos y si llegan a tener contacto contigo, se van volando y te dejan con una marca de su paso. Como el verano ya se acabó, los mosquitos se fueron a hacer sus nidos en otro lado, así que por ese lado, bacán. Así que, en vez de mosquitos, podría decir que estoy retomando el contacto con chicos con los que no hablo seguido.  Un compañero de la universidad, que alguna vez me dejó en mi casa pero nunca fue de mis grandes amigos, me invitó a tomar un café y actualizarnos (sí, actualizarnos o_O), así, de la nada; check para la lista (Nop, no puedo considerarlo mosquito hasta que demuestre interés); me fui al concierto de Kevin Johansen (¿¿¿Lo conocen???  Es lo máximo, es un churro, lo amo… Pero Liniers se roba el show xD ¡ACTITUD SOBRE FÍSICO, SEÑORES!)… Bueno, check a la lista, porque fui con un pata con el que nunca había salido excepto en grupo, en un año nuevo que la pasé en la playa, y todos estábamos emparejados en ese entonces. Y bueno, el pata no es galán de telenovelas pero se defiende, pero lo que es más importante para mí, es un pan de Dios, super sensible, musical (Lo cual le sube mil puntos)… pero nah, no me interesa, y yo tampoco a él. Así que no es mosquito. El concierto,  si bien tuvo sus matices de melancolía, estuvo muy paja, y me alegra haber logrado mi cometido, que era implantarme nuevos recuerdos en mis asociaciones Kevinezcas, y hacer un pequeño escrito para una revista en la que voy a colaborar (Uno de mis profes es el dueño y me ofreció un lugarcito como práctica pre-profesional). ¡Triple check para eso! Encima, un día, de la nada, mi exjefe, el que me sacaba de quicio pero estimo mucho y es socio de mi ex, me visitó en mi chamba porque estaba cerca y hemos estado conversando bien paja. Me ha llamado un par de veces para invitarme a salir pero como vive lejos está un poco complicado unirme a su grupo. Y aunque no me gusta ni me interesa como nada más que patas del alma, y además está saliendo con una chica y me da mucho gusto por él, se convierte en un check más, porque quiero.

Por último, el Instituto. EL INSTITUTO.

¿Por qué el mundo tiene que ser mixto?

¿Por qué los peruanos seremos tan recatados y no nos acercaremos a hablarle a desconocidos cuando nos interesa, cosa que se nota por la mirada?

Es eso, o realmente estoy alucinando y está verde eso de encontrar gente con quién conversar y salir aparte de lo estrictamente necesario por las clases.  Yo no hablo de enamoramiento, no señor, aunque, aquí tengo que ser sincera, soy una romántica empedernida y no puedo evitar preguntarme casi todo el rato si aquel sapo que estoy mirando será mi príncipe imperfecto… “Oh, no es, ha croado”. Si bien soy una solitaria porque no soporto estar rodeada de mucha gente, está en mi naturaleza querer compartir mi vida, mis experiencias, mis pensamientos, ilusiones y pequeñeces con alguien más  (Uy, mis perros están lamiendo el platito donde estaba el pie de manzana que acabo de comer xD). Bueno, vuelvo al grano, que ya mucho me explayé; yo no hablo de enamoramiento en sí… ¡¡¡Hablo de acción!!! De algo que me saque de este letargo existencial, de una oportunidad para salir, reír, bailar, cantar, jugar, conocer,  conversar, ser libre… ¡¡¡disfrutar, pasarla bien, hacer algo distinto a mi rutina!!!

Yo disfruto MUCHO de mandarme la siesta de la semana durante horas y ver películas en mi cuarto mientras ceno, o de pasear a mis perros o caminar escuchando música, la rutina que a seguridad… Pero también hay muchos momentos donde extraño el calor de otra persona, un abrazo, un beso, una sonrisa, un compañero con quien jugar, la otra rutina pero con posibilidad de ser compartida porque hay alguien con quién hacerlo… En realidad, la cosa no está tan mal, pero yo me quejo porque sí, porque no consigo lo que quiero a la velocidad que quiero, porque siempre encuentro una excusa. Estoy consciente de que estoy en una época en la que me toca estar sola y disfrutar de ello, pero por ratos me aburro y me entran las ganas de entrar a un bar o sentarme en el parque y hablarle al primer inocente que vea (Mejor si está guapo :P ).

Bueno. Puedo decir que ya tengo amigos. O algo parecido. Tengo algunas clases con un chico gordito y algo tímido que siempre me pregunta la nota que me saqué en las tareas y me pide que le ayude. En algunas clases me toca con un par de chicas buena gente, que claro, aún no conozco bien, porque a cada una la veo una vez a la semana. En todas me toca con una chica rara, directa y hasta agresiva a la hora de hablar, pero buena en el fondo. Con ella estoy haciendo un programa de radio. Y en casi todas las clases me toca con un chico muy lindo que bueno… no debería, pero es tema aparte.

Y lo es porque, en el estado de aburrimiento en el que estoy, se está convirtiendo en mi elemento distractor predilecto.

Para que se hagan una idea: Yo no soy de las que tienen un ideal de chico o un estereotipo en el que siempre se fijan (¡Porque me he fijado en cada individuo..!). Podría decir que, si hablara de lo físico, Brownie es lo que más se parece al donante de esperma que quiero para mis hijos (Tengo la esperanza de que salgan parecidos a mi familia: de ojos y cabello claro, e inteligentes. Los valores los pongo yo y el colegio. Cuestión de orgullo más que de discriminación). Brownie es muy guapo, y también es inteligente (Dependiendo del día… Lástima que sólo eso). Bueno, este chico, al que llamaré Ra por sus iniciales, no me llamaba la atención al principio porque había tenido una diminuta conversación con un chico muy tierno afuera de mi salón de radio y me pase las dos primeras semanas esperando volver a toparme con él para finalizar la conversación, que se quedó en sus inicios (Por mi culpa, yo boba. Íbamos a entrar al salón en grupos, y yo fui la última. Él se quedó afuera)… Pero nunca lo volví a ver L Y bueno, un día nos pidieron hacer un trabajo grupal en clase y este chico, que siempre se sienta en la primera fila a mi costado, hizo grupo conmigo. Y así empezamos a hablar, con él y con el chico gordito.

¿Alguien ha leído “Crónica de una muerte anunciada”? Bueno, si sí o si no, chántense ésta: el personaje principal, el que muere, se llama Santiago Nasar; este descendiente de árabes, según yo, es el alter ego literario de este chico. Este Ra del que hablo es bien alto, flaco pero musculoso, con rasgos de mulato pero en claro, y bueno, lo más cercano a mi edad que he encontrado (Soy la mayor de mis salones D: ). Resulta una combinación atractiva. Lo suficientemente atractivo como para atontarme de rato en rato, sobretodo porque no  hay nada más que me llame la atención salvo una o dos excepciones xD (Es que mi salón está lleno de mujeres… y el resto son muy chibolos). Pero lo que más me gusta de este chico es que, aparte de buena gente, es serio, es decir, es responsable, participa un montón en las clases, se sienta adelante y tiene la actitud de alguien que está interesado en aprender. APRENDER, no tener amigas ni nada de esas cosas que a mí se me pasan por la cabeza. 


Así que nada, este es el panorama que tengo. Disfruto de cada momento en el Insti porque lo que sucede es impredecible gracias a la participación de otras personas; me gusta molestar a Ra y a este amigo gordito, con quienes suelo hacer mis trabajos (Excepto el de radio, y eso me lo reclamaron. ¡Me sentí tomada en cuenta! Pero no sé qué tanto fue por estima y qué tanto por conveniencia, por mis notas). Me divierto haciendo bromas en el salón y riendo mucho. Llego a mi casa y casi casi que me apago. Me hace bien ver gente nueva. No estoy hecha para los estereotipos ni formalidades, necesito libertad de acción. Soy casi como un pájaro, tranquila, pero cuando menos se espera, emprendo vuelo. Y obvio, vivo en el aire. 

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