Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


miércoles, 5 de marzo de 2014

Quién soy

Hace unos 10 años estuve en un programa de confirmación en un colegio católico. Iba los sábados en la tarde, escuchaba las charlas o seguía las dinámicas que hacían, trataba de no resaltar mucho por pura timidez con los chicos y a la vez trataba de que alguien me hiciera caso (Aunque ya para ese entonces conocía y pensaba en el guitarrero que posteriormente se convirtió en mi primer enamorado, con el que salí menos de dos meses xD), y luego me reunía con mi grupo a conversar del tema de la sesión. Un sábado llegué y el que dirigía las dinámicas nos contó un cuento, que he buscado en internet y bueno, creo que encontré algo similar. Dice así:

"Un hombre muere y va al cielo. Cuando San Pedro lo recibe abre un gran libro encima de su escritorio y le pregunta "¿quién eres?". Él, sin pensarlo, le responde: "Soy Mengano Del Campo". San Pedro no se inmuta y replica: "No te pregunté tu nombre, te pregunté quién eres". El hombre no hace mucho caso y responde: "soy el segundo hijo de Pedro Fuentes y Flor del Águila". San Pedro le dice "No te pregunté quiénes fueron tus padres, sino quién eres tú". El hombre piensa un poco más y contesta: "Soy el esposo de la alcaldesa". Mirándolo, San Pedro le dice: "No te pregunté quién era tu mujer, sino quién eres tú". Él respira hondo, un poco nervioso, y contesta titubeando: "Soy arquitecto". San Pedro baja la cabeza y vuelve a decir: "No te pregunté a qué te dedicabas, te pregunté quién eres". El hombre, impaciente y nervioso, replica: "soy padre de tres niños". San Pedro cierra el libro y le dice: "No te pregunté si tenías hijos, te pregunté quién eres". Él, nervioso, le responde: "soy un hombre; sí, un hombre, así me hizo Dios". San Pedro lo mira fijamente y le dice: "No te pregunté tu sexo, sino quién eres". Él empieza a lagrimear ansiosamente y contesta: "heterosexual". "No pregunté por tu inclinación sexual, sino quién eres tú". El hombre llora desconsolado porque tiene miedo. Y San Pedro murmura: "Todos son iguales, se ufanan de tantas cosas y olvidan lo indispensable". Se levanta, toca su barbilla, da unas vueltas y le dice al hombre: "Por esta vez, haré una excepción contigo. Regresa y averigua quién eres, sólo es una tarea; siempre fue sólo una. Porque quiero una respuesta cuando vuelvas."

Como lo mencioné, han pasado 10 años y aún me acuerdo de ese cuento. Pasando por alto el asunto de San Pedro recibiendo a los difuntos en el cielo, me gustó porque fue el cuento más filosófico que escuché, y porque me di cuenta de que nada de lo que yo tuviera en la vida iba a definir exactamente quién soy yo. Por ahí las cosas que hiciera... Pero creo que va más allá de eso.

En estos días, con el estado de ánimo estable en el que me he manejado (No perfecto: estable. No voy a negar que tengo muchos miedos e inseguridades pero ese no es el tema de este post), con los nuevos descubrimientos que explican muchas cosas sobre mí misma y el tiempo que ha pasado, he estado tratando de responder esa pregunta. ¿Quién soy?

Por mucho tiempo yo tenía un concepto de mí y pensaba que era alguien indefinido, repulsivo, defectuoso, en fin, estaba llena de creencias, muchas de las cuales estaban equivocadas y otras sobredimensionadas; en realidad, eso era lo que yo pensaba acerca de mí y no lo que yo era/soy. Yo quería pensar que yo era eso porque me era más fácil lidiar con esa realidad que con la realidad real (xD), y me convencí de ser alguien oscuro porque para lograr mis fines de desaparecer, necesitaba creer que yo era todo eso y más. Pero a fin de cuentas, las cosas que hacía y que solitas se mostraban les daban pistas a los que estaban más cerca de mí de quién era, aunque yo no lo veía, y me trataron de hacer ver, pero yo no quise. Conforme pasó el tiempo me terminé perdiendo y me resigné a no tener definición, y simplemente hacer lo que podía sin esforzarme demasiado, porque total, no tenía ni metas ni sueños. Recién ahora estoy terminando de descubrirme y me atrevo a decir que me encuentro más agradable de lo que pensé que sería. ¿El truco? Aprender a ser objetiva, a mirar mi interior con los ojos de alguien que no soy yo, y escuchar lo que los demás tienen que decir. Ah, y perderle el miedo a no tener la razón, y el de resaltar por el simple hecho de ser diferente.

Ya lo debo haber mencionado hace varios posts, pero hoy por fin quiero hablar un poquito más a fondo del nuevo descubrimiento que he hecho en mí y que ayuda a terminar de explicar aquellas sombras que no terminaba de comprender ni aceptar. Empecé a visitar a una nueva psicóloga y un nuevo psiquiatra a raíz de mi "crisis" existencial de finales de año y con el propósito de descubrir por qué tenía cierto retraso en mi desarrollo personal-social, y ayudarme a tomar algunas decisiones sobre mi futuro (Sobretodo el profesional). Después de hacerme un extenso examen para ver mi estado cognitivo (Cuyo resultado cuantitativo en realidad es irrelevante pero explica muchísimas cosas), mi psicóloga y psiquiatra me diagnosticaron Trastorno de Déficit de atención con Hiperactividad, que por mi temperamento introvertido no se demuestra en la necesidad de moverme y hablar con otros, sino en una gran inteligencia (según ellos, superior a la normal) que se manifiesta en, vaya, no soy una freak, un vastíííííííííííííííísimo mundo interno, lleno de historias, de personajes, de situaciones, con la capacidad de ver entre líneas, de quedarme horas de horas divagando sin querer salir de mi mundo, sí, eso que se ha visto taaaaaaan a menudo en este y otros espacios. Según ellos, el nivel de inteligencia que tengo explica por qué me iba tan bien en tantas cosas y predice que tengo muy alta potencialidad para aprender lo que quiera y hacer lo que quiera... El problema es que mi incapacidad para organizarme y priorizar me trunca. Más allá de las limitaciones económicas y las pocas oportunidades que he tenido, si yo hubiera descubierto esto antes probablemente me habría cambiado de carrera hace tiempo, o encontrado un mejor trabajo, o tenido un mejor desempeño laboral, y eso a su vez me habría traído menos frustración y por lo tanto menos depresión. Habría aprendido a manejarme en la vida y tomar decisiones. Eso que yo llamaba inmadurez, flojera e incapacidad innata tenía nombre. No es que no me daba la gana de hacer cosas, es que simplemente mi organismo no podía concentrarse; no es que no me daba la gana de tomar decisiones, es que mi cabeza no daba con las soluciones; no es que fuera excesivamente torpe sin razón, o que no tuviera gracia lo que digo, o que no sirviera para algo; es que esa hiperactividad, que se basa en la impulsividad, me hace justamente tener conductas sin pensar, y a la vez ese pensamiento tan ágil hacía que mis comentarios no tuvieran sentido para otros porque, vaya, no están en mi cabeza para entender todo el contexto en el que yo veo las cosas.

Así que, si bien esto está significando un medicamento más en la lista (Hoy fue el primer día que lo tomé, no me da sueño pero me hace sentir muy rara), estoy contenta porque mis problemas tienen arreglo :) Y además, esos defectos y limitaciones que consideraba insuperables y todos esos problemas y situaciones por las que pasé, todo, todo, tienen una explicación. Este en realidad es un tema desconocido hasta el momento para mí y no tengo ganas de escribir demasiado porque no es el tema principal de este post y tendría que dar ejemplos y profundizar y terminaría siendo la cosa más aburrida (Ya de por sí leer a otro hablar bien de sí mismo lo es), pero es importante para mí comentarlo porque ha sido el punto clave para por fin tener una idea mucho más clara y acertada sobre la respuesta a esta terrible y difícil pregunta: ¿Quién soy?

Definitivamente uno va madurando y adquiriendo experiencia y conocimientos y desarrolando habilidades conforme va creciendo y viviendo, y todo esto es demostrable de forma tangible para que los demás tengan una idea de quién es uno, pero en el fondo, la esencia de cada persona siempre es la misma que cuando nacemos (Obviamente va mejorando con lo que se hace en la vida). Y todos nacemos buenos, llenos de amor, de luz y de ganas de vivir. Sino los bebés no tendrían el impulso de respirar y nutrirse para seguir vivos, y uno podría simplemente decir "corazón, deja de latir" o "cerebro, apágate" cuando queramos dejar de existir. Basta con que uno descubra esta esencia, la comprenda y la abrace para poder por fin darle respuesta a la pregunta. Es algo que no se puede explicar con palabras, sino que se tiene que sentir.

Como dice mi psiquiatra, "Yo no soy un conjunto de diagnósticos, yo soy una persona con ciertas características que se pueden clasificar y etiquetar, pero a fin de cuentas soy una persona, única, irrepetible, con una historia de vida y componentes internos que no se van a encontrar en nadie más, y por lo tanto, debo ser tratada como una persona y no como un diagnóstico". Soy mucho más que mis problemas y las cosas que me han pasado, que definitivamente me han construido, pero que no me terminan de definir. Soy mucho más que las cosas que puedo hacer, las habilidades que tengo, la potencialidad que tengo, las cosas que lograré en el futuro; soy mucho más que las emociones que tengo, los pensamientos que me inundan, las sensaciones físicas y los deseos y sueños; soy, SOMOS TODOS, un espíritu, parte del todo, dentro en un ser vivo, con un granito de arena que aportar a esta sociedad tan enferma, con muchas habilidades y potencialidades por desarrollar y con muchos sueños que cumplir para sentirme satisfecha. Queda bajo mi responsabilidad, entonces, enlistar lo que me compone y procurar tener la mejor vida que pueda tener, pero una vez integrado en mí misma el concepto de ser, pues simplemente ya no hay vuelta atrás. Va a ser imposible volver a esa oscuridad que casi me mata.

(Carajo, quería escribir algo más pero ya me olvidé qué era. TDAH strikes back!)

Yo no creo que llegue a definirme a mí misma por completo, porque para eso tendría que llegar al final de mi vida y pasar más tiempo conmigo misma; sin embargo, me voy dando cuenta de que dándole una solución a mis limitaciones me convierto en alguien más querido por mí, que enfocándome en lo que me gusta y dejándome ser me siento más feliz; que viéndome lo más objetivamente posible, aceptando mis errores y grandísimos defectos pero también mis virtudes me convierto en alguien más agradable, y a su vez eso me invita a seguir construyéndome y convirtiéndome en mi mejor versión de mí misma. Sólo así mi verdadero yo sale a la luz y se puede expresar.

Ojo, que esto no es una apología al ego y no estoy diciendo que ya lo logré, felicitacoines a mí; creo que es un camino que hay que recordar todos los días, sobretodo porque tengo la tendencia a olvidar fácilmente lo bueno y útil para seguir bien, y es algo en lo que tengo que seguir trabajando hasta que me toque estirar la pata. Con estas pequeñas palabras trato de definir lo que tengo en mente, pero creo que no voy a poder hacerlo nunca. Definitivamente es un concepto que simplemente se siente, se sabe, como cuando se tiene una corazonada de que algo va a pasar, y estoy escribiendo esto porque es algo que quería expresar y se supone que este es el lugar perfecto para hacerlo. Y como dije en el post anterior: "Si uno deja salir su luz, está dándole el ejemplo/el permiso a los demás para que también lo hagan".

Creo, entonces que en estas semanas he estado la mayor parte del tiempo contenta porque por fin he tenido mayor conciencia de quién soy yo, que al menos he entendido un poco la complejidad del asunto, y que estoy haciendo cosas por desarrollarme, terminar de descubrirme y realizarme.

Supongo, espero, sueño con que, una vez bien trabajado este aspecto, pueda encontrar a alguien que pueda ver, sentir y amar quien soy, en esencia, en lo que ya haya logrado, en lo que sea capaz de lograr y en lo que se me haga difícil para conseguirlo (Y lo tengo que aceptar, aquí está uno de mis mayores miedos: no ser amada/retribuída y quedarme sola, por lo compleja que puedo ser :/ )

Y tú, ¿ya sabes quién eres?



6 comentarios:

Vir MC dijo...

wow! nunca me sentí tan identificada. Entré en este blog esperando poder leer este cuento que me marco la infancia y encontré algo mejor. Gracias, la verdad tus palabras me ayudaron mucho!

Ana Condori paty dijo...

Comparto la opinion anterior, jamas pense que hubiese alguien mas así. Tambien me considero introvertida y adoro pasar tiempo en mis mundos de fantasia, adoro emprender nuevos proyectos y aprender cosas nuevas pero me cuesta mucho organizarme, o mantener el enfoque, siempre dude de mi propia capacudad.
Y el cuento, no recuerdo donde lo leí o escuche pero me ha atormentado esa pregunta desde que tengo 14 o 15 años, ¿quien soy? Mientras busco la respuesta mas perdida me allaba,aún no estoy segura de ella, pero la "corazonada" me gusta.
Gracias por escribir y compartir tus pensamientos��

Ana Condori paty dijo...

Gracias, me siento muy identificada, y te admiro mucho por de alguna forma haber encontrado la respuesta, la "corazonada" me gusta, es la mejor respuesta que obtuve despues de mas de 3 años haciendome la misma interrogante.

Ana Condori paty dijo...

Es muy hermoso

Ana Condori paty dijo...

Muy hermoso

Ana Condori paty dijo...

Es muy hermoso