Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


lunes, 24 de marzo de 2014

De tonos rojos

Aquí Cristal reportándose con la blogósfera.

Desde mi último post han tomado forma (¡por fin!) algunas cosas que me tenían taradúpida: Ya encontré trabajo :) Sí, estuve poquito tiempo desempleada, pero bastó para desgastar mi endeble autoestima. Ya ven que todo lo que dije en mi post anterior eran más miedos que cualquier cosa. Sigo babosa, pero mucho más animada. 

El lunes pasado tuve una tarde de playa con mi mamá. Ese día fue muy especial e importante para mí, porque había estado llorando como hace mucho tiempo no lo hacía toda la mañana, por algunas cosas acumuladas y otras que no sucedían como yo quería (El tema trabajo, el tema pareja: el bendito tema de merecer y del castigo del post pasado), y ella me enseñó a entregarle todo ese dolor al mar. Conversamos, me hizo entender que todas las cosas son procesos (Eso mismo a lo que me refiero cuando hablo del proceso de recuperación: todo requiere tiempo y necesita pasar por sucesos-altos y bajos- para que tome su forma "definitiva") y que simplemente debo tener FE en que todo estará bien para que lo esté. En que nada malo dura para siempre y que si pienso positivo, atraeré positivo. Así que en eso ando, volviendo a ser yo y a no desesperarme tanto si las cosas se desarman. Después de todo, ya sé cómo armarlas. He hablado también con mi mejor amigo y me doy cuenta de que no soy la única que se siente/cree fracasada: después de todo, esto debe ser muy humano. Así, poniéndolo en crudo, "Bueno, así no te guste esta nueva chamba o sea tu trabajo ideal, si lo pierdes sea por despido o porque renuncias, siempre puedes volver a encontrar algo. Y si lo vuelves a perder, de nuevo encontrarás algo. Y así, siempre". Y es la verdad: nada es definitivo (Aunque me encantaría para algunas cosas. Me encanta la seguridad).

Bueno, ¿Qué es eso nuevo que he encontrado?

Este es otro punto sobre el que tengo que trabajar: Ahora estoy vendiendo ropa para chicas en una tienda. Hay cosas super bonitas, si por mí fuera me compraría la mitad de lo que hay. No lo acepté de inmediato porque no me pagan tanto como quisiera, pero lo bueno es que me deja las tardes libres como para dar clases, y sí cubre la mayor parte de mi pensión de estudios, por lo cual tengo chance de completar con lo otro. No me demanda invertir toda mi vida, como sucedía en mi chamba anterior, y es más relajado (Aunque también aburrido). No será lo que yo tenía pensado para mi, pero no está tan mal tampoco. Asombrosamente sí cansa, me estoy despertando estos últimos días con el cuerpo adolorido y hoy he dormido un montón. Ahorita la marca tiene dos tiendas en Lima y yo estoy en la más lejana, pero pronto me pasarán a la que está por la casa de mi alumnita, así que es perfecto porque no gastaré mucho tiempo en pasarme para allá. 

¿Lo malo? Yo y mis prejuicios. Después de estar de coordinadora en una empresa, ser vendedora de ropa no suena demasiado prometedor, sofisticado o exitoso. Me cuesta bajar la cabeza y ver que no tiene nada de malo, porque es un trabajo digno al fin y al cabo. Tengo miedo de lo que pensarán de mí, pero me he estado sintiendo mejor luego de ver que una compañera de mi clase también vende ropa y yo no lo veo como que hace algo malo o es una perdedora sino como que tiene un trabajo juvenil. Además, si hay gente que me considera realmente un ser inferior por hacer lo que hago, pues "QUÉ IGNORANTES Y QUÉ SUPERFICIALES". Y eso va también para mí misma ¬¬.

Las clases: ¡ME ENCANTAN! En realidad, siempre que pueda estudiar voy a ser feliz. Creo que mi vocación es esa: estar en un salón de clases y aprender nuevas cosas. Me siento en mi salsa, en lo conocido. Definitivamente no es igual (Empezando por la temática), pero es entretenido. Obviamente tengo problemas con algunos profesores que o me parecen aburridos o me estresan de lo eléctricos que son, y sigo con el asunto de la misofonía (¿Lo mencioné? Bueno, lo voy controlando, aunque el otro día le pedí a una compañera que dejara de hacer lo que estaba haciendo porque iba a explotar), pero dentro de todo, las cosas van bien :) 

Estoy llevando 5 cursos: me están enseñando a redactar apropiadamente (Cosa que espero se refleje en este blog; mi estilo deriva de mi forma de pensar y de mi gramática en alemán, me puedo dar cuenta de eso por un blog que he leído de un ex profesor mío y que escribe como yo, haciendo paréntesis y acotaciones que interrumpen una oración para retomarla más adelante, cosa tan típica del alemán, y enredado obviamente por lo mismo); me saqué mi primer 20 en ese curso :3 (Bueno, era un dictado de ortografía, y ahí puedo decir con orgullo que pocos me ganan); también estoy aprendiendo sobre el periodismo, tengo otro curso semi presencial que se promete interesante sólo por eso, otro en el que tengo clases dentro de una cabina de radio (OH YEAH! ¡Es lo máximo! El viernes locutamos y mi profe no me hizo ninguna observación, una compañera -la que vende ropa- me dijo que ya encontró locutora para su grupo :P), y finalmente un curso de relaciones públicas, que como tiene que ver con empresas está convirtiéndose en un curso con el que, sé, tendré una relación de amor-odio. Empezando porque el profesor es leeeeento. Y yo no tengo casi nada de emprendedora a menos que me apasione demasiado lo que hago -Y ahí viene la parte del amor, por ejemplo, cuando estaba de coordinadora en la empresa de Laro; yo lo sentía como proyecto mío también y como comenté hace algún tiempo, hasta ahora me importa que vaya bien. Me da risa porque ya conozco muchas cosas de las que me hablan en los cursos, pero vamos a ver, pues, cómo me va :)

Lo único que no consigo hasta ahora: amigos. Será que no hay tiempo para socializar y eso, pero aún no hay nadie con quien paro. Será tema de otro post.

Por otro lado, hay un tema que me está preocupando un poco últimamente, y del que quiero hablar un poco: mi anorexia. Hace unos días se me apareció como un fantasma, y está cobrando forma corpórea desde entonces. Tengo miedo, estoy preocupada por mí y a la vez me siento empoderada y como que "no va a pasarme nada porque no es tan grave". Bueno, es lo suficientemente grave como para tener problemas con el páncreas y el azúcar y bajarme de peso hasta el punto de la inexistencia. ¡Yo que pensaba que ya lo había superado y que no me iba a volver a pasar! ¿Por qué está volviendo, por qué, si no me ha pasado nada grave que lo justifique, si me he estado sintiendo bien dentro de todo y he estado manejando bien las situaciones por las que paso? Eso es lo que he estado pensando. Y recién ahorita me he dado cuenta de que no es tan cierto, porque justo he estado en un tiempo de ansiedad con todo esto del despido- y desde antes, con miedo a que me despidan. Y desde antes, con miedo de ponerme mal porque hacer ejercicios me hace cuestionarme mi cuerpo. ¡¡¡AJÁ!!! Ahí está el asunto: mientras distorsione la razón de por qué empecé a ejercitarme en las mañanas (fortalecerme y ganar forma) y la lleve al mismo propósito por el que los hacía hace 5 años o más, hacer ejercicios seguirá siendo un disparador :S. 

Otros disparadores recontra random que he identificado y por los que he pasado estos días, que han influído, son:
- Sentir hambre, hambre de veras, esa de estar con el estómago vacío por más horas de las acostumbradas al punto de sentir debilidad. Volver a sentir comida dentro lo interpreto como "suciedad". "Hey, es comida, es normal y saludable, no te hace daño, es lo que mi cuerpo necesita así a mí me cueste".
- Estar enferma. He desarrollado muchas ideas que se relacionan con la comida y el estar enferma de lo que sea (Enferma, no lesionada), prefiero no decirlas para no dar malas ideas. Estos días la cosa ha ido por el asunto descarte de anemia.
- Leer sobre el tema: Dicen que recordar es volver a vivir; ya lo había mencionado, mientras menos pienso en que soy una sobreviviente, menos siento que tuve un pasado con la comida.
- Tener una rutina estricta con la comida: lo malo de estar sola en este sentido es que no me invitan a comer, por ende, como lo que a mí me da la gana, o sea, o sigo mi régimen con las añadiduras que me da la gana y luego compenso con otras cosas, o lo mantengo exactamente igual por días y me cuesta variar. Y como mi idea de comer no es la más adecuada, la cosa se va por ahí. Lo "bueno" de mi fase "desordenada" es que al menos como más variado y le tengo menos miedo a algunos alimentos. Ahorita estoy en fase "militar". Y para cortarla tengo que hacer terapia de exposición solita: lo que hice ahora de comer helado. Mi filosofía con este asunto es "Dale la contra a lo que piensas y acertarás". 

Estoy comiendo menos, cambiando alimentos por otros de menor calidad y aporte calórico, compensando, manteniendo cierta rutina un poco inalterable y me da miedo comer algunas cosas en algunos horarios; ya conozco yo cómo empieza ésto y cómo se manifiesta. Pienso en saltarme comidas y la verdad, no se me hace difícil hacerlo. PERO, y he ahí la gran diferencia, DECIDO NO HACERLO. 

Tengo miedo. 

Hoy, por ejemplo, estuve consciente de que almorcé poco y de que me está costando incorporar extras que antes me daba igual comer porque total no pasa nada, y me comí una bola de helado ahora en la noche. No siento que me va a engordar, pero me siento llena/ asustada. Pero sé que es por mi bien. No puedo dejarme comer otra vez por esto. Lo raro es que mi régimen incluye dulces... pero sólo esos y sólo esa cantidad. Carajo, justo ahora que las cosas están volviendo a estar bien, que estoy empezando a estudiar y trabajar a la vez y necesito comer mejor para que no me enferme... Cris, vamos, tú controlas ésto, lo has hecho antes, sabes bien que eso de no merecer y de ser una loser está sólo en tu mente, que hay gente que te quiere, que siempre hay un roto para un descosido y que volver a esos hábitos no te va a llevar a nada bueno, al contrario, lo va a malograr todo. 

Síp, aunque ya estoy viendo cambios en mi cuerpo (Y eso es lo que me gusta y refuerza), ME HACE MAL y NECESITO estar bien alimentada. Por mi propio bien.

Por cierto, que me hice análisis de sangre hace poco porque me estaba mareando y cuasi desmayando con cualquier movimiento hace unos días. Todo está normal, estoy más sana que mi mamá. Pero mi páncreas está cagado con el asunto del azúcar, me sigo manteniendo en lo mínimo o menos. Ah, y los mareos eran por la pastilla para el TDAH. Es fuerte. Ya se me acabó y mi psiquiatra aún no me dice cuándo me va a dar más, eso también me tiene preocupada. 

Finalmente, una fotito de mi "radical" cambio de look :D :


¿Qué tal?

 Ahí está mi pelo gris-verdoso, con mi nueva mecha fucsia :D Un día fui al trabajo un poco inspirada y me nació el hacerme algo en el pelo para cambiar un poco. Hace un tiempo que vengo renegando de mi color de piel y de pelo, porque soy muy pálida (No blanca, pálida a lo amarillenta). Mientras me decoloraban ese mechón la peluquera hizo la observación de que no tengo ni un poquito de coloracíón roja... claro, ni en el pelo ni en la piel, por eso los grises verdosos arriba y el blanco amarillento en el resto del cuerpo, no como mi hermana cuyas mejillas se encienden con casi cualquier cosa, cuya boca tiene color de boca (La mía es rosado-amarillenta) y su pelito es rubio cobrizo... Por eso creo que esa mecha roja me viene bien ;)

(Miren hasta qué punto me estoy comparando por cualquier cosa :S)

Bueno, así como un tatuaje (Cosa que aún no me animo del todo a hacerme porque no siento tener un motivo que lo amerite y porque no quiero hacerme nada definitivo en el cuerpo), le he dado un significado a esta mecha: el rojo es el color de la vitalidad, de la fuerza. Tira un poco al fucsia porque el rosado se relaciona con el amor. Interpreto que no tengo pigmentación roja más que en mi sangre (Felizmente, sino sería extraterrestre) como un signo de vulnerabilidad aparente que no me gusta. En el fondo soy fuerte, soy valiente. Me he ganado el derecho a tener una marca de guerra y un recordatorio de ello, de que soy fuerte: esa es mi mecha. Está en un lugar estratégico porque la puedo esconder por si es necesario para algún show :P. A la próxima, me ilumino el pelo ;) 

Y listo, eso sería todo por hoy, es todo lo que tengo que contar, adiós, me voy a dormir porque sino mañana estaré zombie.

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