Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


miércoles, 22 de enero de 2014

Si no es, no es

No mencioné en mi post anterior un tema importante. Quizás un poco por vergüenza: Habría significado dar a conocer un poco más esa parte mía que no me gusta mucho ver, y aceptar que hice daño a alguien que quiero mucho. Pero creo que es importante contarlo para finalizar de una vez con este capítulo, y que quede registro.

Después de las muchas idas y venidas de Brownie, la verdad es que ya estaba bastante curada del asunto de andar de pareja suya. Estuve bastante tranquila este mes que no lo vi... Hasta que me convenció para salir. Que no me había olvidado, que seguía enamorado de mí (Y que no se había dado cuenta de lo mucho que le importaba), entre otras cosas con contenido sexual que prefiero no poner aquí para no mancillar el contenido mental y reflexivo de este espacio, pero que se resume en "Te tengo ganas y quiero volverte a tener". Joseph, mi mejor amigo que estudia en Buenos Aires, es la única persona a la que le he podido contar con todos los detalles todo lo relacionado al tema (Quizás porque como es gay no me molesta tanto), y a pesar de sus consejos de que "ya me ha humillado demasiado", "no sabe cómo acercarse a una mujer", "me ha denigrado al punto más bajo con todo lo de su ex y ahora con el asunto de tener un encuentro", yo le hice caso a mi instinto y salí con Brownie, sólo para darme cuenta de que en mi interior también quedaban más que cenizas.

Y sí, pasaron cosas intensas. Qué puedo decir, he superado ese tabú autoimpuesto, cosa que en parte me da gusto pero por otro me avergüenza... por el hecho de que, de alguna manera, lo utilicé.

Cuando salimos y me di cuenta de que me provocaba abrazarlo y besarlo traté de ser sincera conmigo misma. Suelo bloquearme y negarlo todo. Se lo dije, y acepté volver a intentar a largo plazo, haciendo las cosas bien, el recuperarnos. Ir poco a poco para no perdernos. Sin embargo, y este es u tema que ha estado siempre presente: ya había sido sincera conmigo misma y por ende, tuve que aceptar la otra gran parte de lo que sentía por él.

¿Alguna vez les ha pasado que quieren intentar que les quede un vestido, que les guste un postre hecho por otra persona que quieren, o dicho de una manera más directa, han intentado enamorarse de alguien porque saben que es alguien bueno (A pesar de sus defectos y las miles de cosas horribles que te ha dicho, y lo sabes porque al principio de su relación te entregó todo de sí mismo al punto de no creerte posible tanta maravilla)? Ya, eso me pasaba con Brownie. Y me pasó durante toda la relación. Más allá de que él es intensísimo y tiene reacciones muy fuertes (Lo cual me ha ayudado a aprender a sortear caracteres así y responder), muy en el fondo de mí sabía que él no era para mí. Suena horrible, aceptarlo lo fue y escribirlo peor aún: simplemente no me nacía. Lloré mucho cuando finalmente se lo dije en su cara: te quiero muchísimo, pero no estoy enamorada de tí. Quiero estarlo porque eres lindo, bueno, inteligente, guapísimo, masculino, sexy, cariñoso, generoso, tranquilo, y me engríes, pero desde el principio, sea porque todavía pensaba en mi ex o luego, porque habiéndome enamorado no lograba colmar tus expectativas y después porque las cosas feas que me dijiste e hiciste pudieron más que mi cariño hacia tí, siempre, siempre sentí que algo no cuadraba. Que eras una pieza del rompecabezas de mi vida pero que encajabas mejor en otra parte, y que simplemente por más que me hiciera a la idea no iba a poder amarte como realmente lo mereces: plena y completamente segura de que es contigo con quien quiero estar por el resto de mi vida (Y hablo en esos términos porque desde el principio él ha ido con el asunto del matrimonio, y eso me espantaba). Como bien dijo el Jefe de los Trolls en "Frozen" (Soy un poco fanática de Diseny, de vez en cuándo lanzan sus buenas frases): "El corazón es muy difícil de modificar, pero a la cabeza se le puede persuadir".

¿Qué puedo decir? Lo último que me dijo fue "No quiero que te cruces de nuevo por mi camino". Así, dramático, infantil, con esas palabras. Resulta que a pesar de decirle que siempre lo iba a querer así, tibio, más como un gran amigo y compañero de ratos libres (Y que siempre me iba a parecer el mejor amante), esa noche me dijo que no le importaba, que yo siempre le había dado migajas y que igual quería estar conmigo. Esa noche nos acostamos por última vez, para yo sentirme terriblemente mal al día siguiente y cortarle las alas. Primero, porque me dijo explícitamente que "al menos le diera eso, ya que no podía amarlo", y eso significaba salir herido; ¡ni fregando iba a involucrarme con alguien que yo quiero sabiendo que le puedo hacer daño! Brownie está demasiado acostumbrado a que lo quieran superficialmente y a recibir "aunque sea eso", es decir, cualquier forma de amor, porque simplemente la necesita. Pero eso no está bien. Eso no es quererse, ni respetarme, y mucho menos quererme a mí y respetarme. Segundo: Habría aceptado continuar con este tipo de relación en el caso de que me constara que él ya no tenía sentimientos fuertes hacia mí. Pero me había dicho y demostrado lo contrario una y otra vez. Soy egoísta, pero no tanto. Tercero, pero no por ello menos importante: YO NO QUIERO SER LA AMIGA CON DERECHOS DE NADIE. Así como él, lo merezco todo, o mejor nada.

Así que nada, como no le pude dar "eso" se molestó conmigo. Un par de días después fui a dejarle unos libros que me había prestado, me encontré con él dentro de su carro y sus amigos alrededor; ellos me saludaron super contentos, pero él me volteó la cara, ni me miró, y luego me mandó una foto de una carta que le escribí, rota, y la última línea de toda nuestra relación: "No quiero que te vuelvas a cruzar en mi camino".

MC tenía razón (¿Comenté que me estuve mensajeando con su ex, la chica por la que estaba confundido, y que nos hicimos amigas? ***He editado el contenido de este paréntesis por respeto. Siempre se lo he dicho: no me gusta recriminar ni sacar en cara acciones pasadas. Sólo aclaro que me trató horrible y pasaron cosas muy feas, al parecer justificadas por mí: yo creo que nada justifica las conductas inmaduras e hirientes***): merezco que me amen por quien soy (Así mi vida y mi familia sea algo parecido a un pantano), por las cosas que hago o mi potencial, y respetando cada uno de los aspectos que me componen.

Así que nada: Si bien quise muchisimo a Brownie y estuve enamorada un tiempo de él, más pudieron las cosas negativas de ambos. La relación llegó a ser tóxica, y me enterqué y aferré a la idea de que tenía que estar con él porque me convenía alguien tan virtuoso como compañero de vida. Obvié la parte del amor, eso de derretirme con mirarlo, pensar en él y sentir mariposas en el estómago, que no exista nadie más en el mundo cuando nos besamos, que una canción me haga pensar en él, que no me importe nada con tal de estar a su lado y sentirlo cerca, visualizarme de viejita juntos y tomados de la mano así alguien tiemble o no recuerde nada y soportemos pedos, cacas y peleas porque sabemos que nos pertenecemos, en fin... Eso. SI no es la persona, uno simplemente lo va a sentir y ya. Toca dar un paso al costado para que, si de verdad se le quiere, encuentre a alguien mejor.

Me da mucha pena que haya terminado, y más que haya terminado así. Me he sentido super mal, super culpable y hasta, de nuevo, desmerecedora de que me quieran, por todo lo que ha pasado y siendo esta vez "la que no lo quiso", porque en mi caso normalmente soy a la que le dicen "ya no". Pero me está ayudando a entender este rol, y poco a poco se me está pasando. El amor no es pasión, tampoco es pena. El amor no se fuerza, simplemente se da y permanece a pesar de todos los obstáculos; no es racional, no tiene razones ni condiciones, ni justifica malos tratos, insultos, berrinches y manipulaciones. Amar no significa poseer a la otra persona, sino dejarla ser libre para decidir y ser feliz, y acompañarlo si es posible en ese proceso, porque estar en su vida es lo que da felicidad. El respeto se demuestra en cada una de las cosas que se dicen y se hacen. Y en mi historia con Brownie, creo que fallamos en todos estos aspectos xD.

Ojo que hay diferencia entre amar y estar enamorado, ¿eh? Para amar no hay razones, para estar enamorado sí, y son necesarias para mantener una relación con alguien. Todos empezamos con que nos gusta alguien y luego nos enamoramos por las cosas lindas que vemos y experimentamos, pero para que se convierta en amor tiene que pasar por pruebas y evolucionar, y si aún a pesar de lo malo se quiere seguir con la persona porque lo bueno lo supera todo con creces, entonces vale la pena.

Me toca estar sola, tratar de estar tranquila, concentrarme en mi trabajo (Que por cierto ME ENCANTA) y buscar la forma de ponerme a estudiar pronto.

Lo único bueno que rescato de toda esta experiencia es lo mucho que he aprendido y madurado. Pero bueno, no sirve de nada escribirlo si no lo demuestro ;)

2 comentarios:

Princesa Mau dijo...

como han pasado los años, como has experimentado madurez en este tiempo

wow!
aqui estoy, te leo y te quiero!

Besitos!

Anónimo dijo...

Felicidades, estoy orgullosa de ti.

L.