Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


viernes, 13 de diciembre de 2013

Rema, rema



Todavía no me he podido dar un tiempo para mí. Excusas, como siempre. Todos los días encuentro algo mejor que hacer.

Por ejemplo, trabajar. Es la mejor de las excusas. El mes pasado estuve en déficit de actividades y me aburrí al tope, y este mes en cambio casi no estoy en casa. Puro show, puras clases, puras visitas a colegios. Me han salido ampollas en los pies, pero con mucho gusto por tener algo que hacer y desafiarme. Aunque no sea lo que me gusta y no crea en mí, soy una buena vendedora. Pero quiero más.

Mi relación con Brownie sigue igual- tambaleándose. No sé cuántas veces más hemos hablado de terminar, y de hecho yo hasta ahora no le veo la razón de estar con él, excepto porque estoy mejor con él que sin él. Conveniencia, miedo a estar sola, llámenle lo que quieran. Me da igual, todos estos errores con él me hacen más humana y real. Hubieron días en que lo vi con ese brillo especial y de encanto, y lo imaginé cargando a mis hijos con la ternura de un padre protector. Me quedé embelesada con sus ojos y sus movimientos, como hacía tanto tiempo no me pasaba. Y vino él a pisotearlo todo de nuevo con un "Tengo la fantasía de buscar a mi ex, no sé si debería volver con ella". Toma, Cristal, un poco de ácido para matar los pequeños brotes. Después de eso no he vuelto a sentir esa magia que tanto anhelaba y que empezaba a renacer. Hasta ahora la busco. Lo más irónico es que mientras él me dice cada uno de sus pensamientos y dudas existenciales, yo con las justas puedo aceptar las mías. Contárselas lo desarma y quita la poca estabilidad que hay. Yo soy el soporte esta vez. Me pesa ser el suyo, con las justas quiero ser el mío.

Bien dicen todos, desde los científicos, pasando por mi mamá, hasta el buen Drexler: "Nada se pierde, todo se transforma. Lo que das es lo que recibes y recibes lo que das". La Energía no se crea ni se destruye. El amor, los sentimientos son energía. Los pensamientos, las intenciones son energía.

Creo que con él estoy aprendiendo lo doloroso que es estar con alguien "enfermo". Así como mis relaciones lo deben haber sentido conmigo. Estoy viviendo en carne propia las dudas existenciales, la fragilidad emocional y la incertidumbre de alguien que no sabe qué hacer consigo mismo- más que seguir remando.

Enamorada no estoy. Lo que siento es algo distinto. Se parece al compromiso, al saber que por ahora no me queda de otra. Me gusta estar con él, creo que me viene bien después de todo, aunque las cosas distan de ser ideales. Tampoco es un castigo, pero no tengo lo que desearía. Ese calor del que hablé en el post pasado no, no crece. Por momentos nada más. Cuando se hace grande viene el agua de sus miedos y lo apaga. Me da miedo alimentar mi fuergo por gusto. Cuido de gastar mis emociones, ya tan usadas. Tengo desgano de sentir.

Me da rabia no ser lo que me hubiera gustado ser a estas alturas de mi vida. Y no ser para las personas que quiero y que quise lo que ellos deseaban, necesitaban... y merecen.

En estas fechas pienso mucho en quienes, porque la vida lo dicta así, no están caminando a mi lado. Me alegra saber que caminan, que tienen nuevos amigos, amores y problemas, pero lamento mucho no poder caminar con ellos. Para mí fue un privilegio tenerlos como padre, o como amigos. Me da mucha rabia que no haya sido recíproco, que hoy por hoy no quede el más mínimo interés por mí, y que yo no pueda acercarme porque sé que no soy bien recibida, que hacerlo me expondría al desengaño y gastar más emociones que no me sobran, que ya nada va a ser alegría y despreocupación al pasar tiempo juntos como antes. Me siento distinta al resto de personas por eso, por extrañar y pensar en gente que ni piensa en mí. "El ego, maldito lastre que me hace cuestionarme mi propia importancia en el mundo. Que cree que no resaltar significa no existir"

Últimamente me estoy pasando de estúpida. Bien armada hasta los dientes pero de desprendimiento, dentro de mí sigo siendo la misma ilusa que cree que el amor por otros justifica el sacrificio. Busqué y hablé por teléfono a MC, la constante en la vida de Brownie, con quien estuvo esos días que no compartió conmigo. Le pedí que vuelva con él. Pensé que eso lo haría feliz. Al final sólo lo perdonó por cagarla y dejarla por mí, pero volvió a asegurar que no quiere nada con él. Eso "lo liberó", se prometieron no volverse a ver nunca más, pero él sigue soñando con ella y hasta hace poco dudaba si ir en su búsqueda. Lo único que lo detiene es el saber que ella ya pasó la página, y es alguien de carácter que cumple lo que dice. Cree que me ama, es en realidad eso lo que quiere sentir.

Tengo un nuevo trabajo, me recuerda mucho a lo que me dedicaba el año pasado. Me recuerda a esas personas, y me doy cuenta de que les puede beneficiar. Sé que no me conviene arriesgar mi emociones, que no necesitan que me preocupe por ellos, que ni siquiera existo en sus cabezas, pero voy y lo primero que hago es contactarlos, porque simplemente quiero que les vaya bien. ¿Y YO DÓNDE QUEDO?

El doctor Jesús me dijo que ser complicada no tiene que ser una maldición, sino una virtud. Porque las personas complicadas tienen profundidad y se enfocan en las cosas importantes de la vida.

Yo ya me estoy ahogando en tanta profundidad. Me quemo en tanta nostalgia. Desecho el drama pero me aferro al recuerdo. Recuerdo las promesas que hice y los priorizo por sobre la realidad que me impide realizarlas. Sigo fiel a mis afectos, como el perro ese que se quedó esperando a su amo en la estación del tren hasta el día de su muerte. Me encantaría ser diferente, alegre, amiguera, deseada, exitosa. Me gustaría no ser yo. De repente así me iría mejor en todo, y no sufriría tanto por depresión, que es el exceso de profundidad.

Debería ser más egoísta y pelear como el resto de personas por quienes quiero. Pero tengo el gran defecto de la sumisión, y prefiero no causar molestias. Sé que si me apareciera en casa de mi papá me quebraría, que si hablo con alguno de los que fueron mis amigos pero lo son más de mi ex terminaré cagada, y me pregunto ¿Cómo rayos hago para perdonar? ¿Cómo confiar luego de haber sido decepcionada? ¿Habrá alguien que me quiere y me extraña como yo lo hago? "Tanta lágrima, tanta lágrima y yo..."

Y yo sigo añorando. Y queriendo. Y anteponiendo a mí para tapar la pena con alegría de otros. Regalando hasta lo que no tengo en vez de pensar en mí y conseguir lo que necesito: Tranquilidad, amor, éxito.

"Rema, rema, rema"
Eso hago. Con todas mis fuerzas. Me enfoco en lo poco que tengo y en las metas que puedo alcanzar. Con un poco de ayuda podré estudiar algo el próximo año en un instituto. Estoy yendo con un nuevo psiquiatra y psicóloga que me atienden gratis. Mi mamá tiene un nuevo pretendiente, mi hermana un nuevo trabajo, las cosas no están tan mal, "El día le irá pudiendo poco a poco al frío".

Quiero que la envidia se acabe. Que por fin pueda ser mi propia vida el ejemplo a seguir. No extrañar ni envidiar a quienes pasan el tiempo con quienes yo quiero estar y no puedo tener a mi lado. Ver fotos de quienes fueron mis amigos cercanos y no seguir preguntándome si alguna vez signifiqué algo o si todavía lo hago, ese deseo tan humano de trascender. Tener a mi lado al amor de mi vida, a mi familia unida y feliz, el trabajo, el hogar, el conocimiento, y poder por fin dejar de trabajar en mí para poder trabajar en otros. Me cuesta recordar que no puedo ser doctora o psiquiatra o psicóloga o siquiera aconsejar a otros si no tengo yo misma las cosas asentadas.

"Sobretodo creo que no todo está perdido"
Lamento ser un solo de tristeza. Las Navidades, los recuerdos de la alegría pasada. Me gusta lo que tengo, lo disfruto. Hasta que me acuerdo de lo que sentí antes o lo que no tengo y quiero tener, y entonces tonta yo me atasco.

"Creo que he visto una luz al otro lado del río"
Estoy en camino. Remo con todas mis fuerzas. Ya quiero cruzarlo.

Prometo menos lágrimas y soledad, y más optimismo y alegrías en mi póximo post. Qué va, en el próximo año. Me prometí que este año sería para mí, pero a sido todo menos eso. Este año me ha tocado bajar la cabeza y aceptar perder. Pero espero poder ganar pronto. Trabajo por ello. Con todas mis fuerzas, como nadie puede imaginarse. Y los voy a sorprender. Van a ver todos de qué estoy hecha.

Tú, que me lees... ¿Qué piensas? ¿Qué harías por alguien que amas pero no puedes tener a tu lado? ¿Se lo harías saber? ¿Lo buscarías? ¿Seguirías remando sin pensar, esperando una nueva oportunidad de la vida, o el olvido definitivo, o seguirías firme en lo que crees y quieres para y con esas personas?

1 comentario:

Pecas dijo...

A mi nunca me ha gustado guardarme sentimientos. Siempre trato de que las personas se enteren de lo que siento, no tanto de buscarlas y decírselo en la cara pues a veces es complicado, pero si un mensaje o un mail pueden ayudar. Tal vez puede ser un poco terco de mi parte. Pero no ha sido ( hasta el momento) algo que me genere un daño.