Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


jueves, 28 de noviembre de 2013

El tulipán en medio del pantano

La sociedad nos ha metido en la cabeza que el amor idílico, ese en el que sientes cosquillas hasta las rodillas, el estómago hueco y unas ganas increíbles de abrazar fortísimo hasta hacerse uno con la otra persona, ese amor en el que no existe la posibilidad de vida sin ella, en fin, que ese amor es el que se debe sentir por otro para poder estar seguro de que es con quien debemos quedarnos. 

Obviamos el amor de amigo, de compañero, de confidente, de paño de lágrimas; ese en el que nuestro mejor amigo escucha nuestras dudas y miedos y luego de un abrazo que da paz surgen las ganas de quitarle toda la ropa porque se puede y se quiere, y no necesariamente hace que el corazón galopa y la piel arde.

Pensamos muchas veces que más vale la pasión del fuego que la tranquilidad de la estabilidad, y nos dejamos guiar por nuestros sentidos más sensibles hasta encontrar a quien nos causa esa sensación, dejando de lado la solidez de la cohesión.

Por el contrario, yo he sido de la idea de que si bien el calor era bueno, no era esencial y no había problema si se apagaba un par de semanas, puesto que la cohesión estaba. Ahora comprendo que sin el fuego la cohesión se debilita. Entiendo que ambos son necesarios, y que para eso hay que trabajar, y lograr calentar lo suficiente como para poder desear buscar la unión.

Los hombres suelen irse por ese lado sensorial. Buscan una mujer bonita, con curvas (Sobretodo mientras más maduros son, porque una mujer con cuerpo infantil no puede albergar un bebé entre sus caderas angostas), inteligente y sobretodo accesible con quien tener un romance apasionado lleno de intercambio de contenidos en busca de una unión más allá de lo físico. Las mujeres en cambio tendemos a postergar (Nunca olvidar) ese lado físico por el cumplimiento de los ideales fantásticos y ver todas las cualidades dignas de un Eros en él, de modo que cuando llega el momento no queda duda de que lo físico le va a satisfacer. Y eso es algo que nos cuesta entender. 

No es que los hombres sean malos y quieran aprovecharse de una para sentir placer, o que sólo piensan gracias la testosterona que producen, es que sus prioridades están invertidas a las nuestras. Y es mediante la búsqueda de satisfacción de esa prioridad cuando pierden de vista lo que realmente vale la pena. O en este caso, la alegría.

Alguien me dijo una vez que para estar con alguien, aparte de ser afines y toda la nota, hay que admirarlo y desearlo. Y eso es muy difícil de lograr, puesto que todos tenemos defectos y a menos que él encuentre un hada o ella un elfo, la frustración va a estar en el medio. ¿Qué hacer entonces? 

Supongo que la respuesta es realismo. Realismo y ganas, muchas ganas.

En estas dos semanas he terminado y vuelto con Brownie fácilmente unas 7 veces. Actualmente somos pareja de nuevo, desde hace casi una semana. La historia es complicada, él ha hecho muchas cosas que me han dolido y mi ambigüedad tampoco ha ayudado mucho. Él está atrapado entre el alúd de las emociones que siente al pensar en ella como objeto de deseo y satisfacción (Pues es una persona exitosa, con carácter, con dinero, de familia funcional, y atrevida, con quien podría viajar y formar un hogar si quisiera, esas cosas en las que piensan los hombres cuando se acercan a los 30 y el instinto les empieza a pedir que hagan su choza) y la paz de la afinidad y la admiración (pues, según lo que el dice, yo lo tengo todo pero mi entorno es un desastre, y es difícil esperar a que me desarrolle pues estoy como recién salida del colegio sin oficio ni beneficio pero con el potencial de la mejor de las mujeres), y junto con esa duda, la culpa de habernos hecho daño a las dos.

En esos días en que no estábamos y no nos vimos, el salió con su ex, y se dejó llevar por lo que lo atrae siempre de vuelta a ella. Varias veces. Eso que yo no exploto de mí por temor y vergüenza. A la vez me hablaba para decirme que no era feliz así y que me extrañaba porque a pesar de todo yo era "su pollita". El viernes pasado yo estaba modelando para un evento y luego de discutir (de nueeevo) por whatsapp me propuso escaparme con él y dejarlo todo, a ella, al orgullo, al miedo. Arriesgarse de nuevo. Perdonarlo. Probarle que puedo encender la llama, y que él puede ser paciente conmigo. No volví a mi casa esa noche hasta el mediodía siguiente, pero sí volví con él. Posterior a eso él sigue con sus idas y venidas, pero hay algo que tiene más claro y que es lo único que me importa: conmigo tiene una relación sólida más allá del fuego sensorial, y vale la alegría de esforzarse por mantener la hoguera encendida si es con la persona con quien se puede llorar, reír, pelear, dormir abrazados y avanzar sorteando los problemas que aparecen. Que me consta, serán muchos, y eso es lo que le asusta tanto.

Yo no soy una persona fácil. Él tiene un carácter de M****. Él quiere vivir cómodamente (¿Quién no?) sin tener que soportar a mi mamá y su magia, a mi cuasidesempleo (Ahorita voy por ahí) y mi falta de avance en mi vida. Yo vivo en medio del caos, y soy un tulipán frágil. Pero igualmente fuerte, fortísimo, capaz de crecer en medio de la basura, y mantenerse erguido la mayoría del tiempo. Eso, según lo que yo creo porque lo he aprendido así, es lo que une a dos personas. Es lo que hace que una relación sea madura. Lo que lo trajo de vuelta. A él que está acostumbrado a una vida fácil le cuesta muchísimo vadear el agua estancada. Yo simplemente ya me acostumbré, para mí es natural y causa de vergüenza. Pero me alegra que, de momento y quien sabe por cuánto tiempo, esté dispuesto a mojarse en el lodo y esperar a que el tulipán desarrolle su propio barco para salir de ahí. 

Esta es la última oportunidad que nos damos, y si pasan los meses y realmente vemos que no funciona, él me hará caso (Me encanta botar a la gente de mi lado, le he dicho que me voy cincuenta veces) y aceptará que el tulipán sólo debe ser observado y no tocado y buscará a su margarita en el campo de flores (Juro que son sus palabras). Lo único que me da paz entre las dudas de Brownie es que sé que estando con él o sin él, yo voy a estar bien :)

El saber que vale la pena hacer algo por la futura alegría es lo que, creo, determina la madurez.

Y bueno, este tulipán no se amedrentó. Por momentos se encerró en su cuarto a aburrirse colosalmente y maquinar su propia muerte, y por otros salió a la jungla a dejar currículums y cachuelearse con alguno que otro show. Encontré un trabajo, no tiene nada que ver conmigo pues para variar se trata de ventas (Mi área son los servicios), pero lo acepté porque no quiero no hacer nada, porque es muy similar a lo que hice en la empresa de mi ex y en mi última chamba y porque es un reto para mí y para desarrollar mi carácter. En el interín espero pagarme una carrera corta que estoy por definir, probablemente secretariado. Brownie me ha ofrecido ayudarme con la mitad de la pensión de una carrera más grande pero mi orgullo no me deja aceptarle ni un sol. Quiero poder decir que me saqué adelante sola. Estoy ofreciendo puerta por puerta, colegio por colegio, un programa administrativo. No me pagan la gran cosa, es más por comisión y para desarrollarme. Me mantiene entretenida (Porque mucho tiempo me la paso luchando contra el miedo a lo desconocido. Gracias a Dios este año he adquirido práctica en ello). ¿Y saben quién fue la primera opción que se me ocurrió para ofrecerle el dato?

A mi ex y sus socios.

Hoy vi al que fue mi jefe el año pasado. El loco geek buena gente que me desesperaba pero al que quise mucho como amigo. Me dio mucho gusto saber cómo se va desarrollando la empresa en la que estuve y que por un tiempo fue un proyecto personal mío, como mi hijo (Al que tuve que dejar en el divorcio xD), me da mucho orgullo y admiración conocer a las personas involucradas, a alguna más que otras. Me dio muchas nostalgia. Sé que siempre será un gusto saber de ellos y me encantaría retomar el contacto fluido, pero la realidad es otra y no se puede. Lo que me entristeció fue enterarme de que este sentimiento no era recíproco. Al parecer mi presencia no es grata. No me extraña, alguien debe tener la conciencia sucia. Bueno las próximas reuniones no me incluirán (quiero pensar que porque yo sólo soy un contacto, un simple peón), pero espero que salga algo beneficioso para mí y para mi trabajo presente. No tengo por qué pensar en el bien de aquellos a los que ya no les interesa mi bien. 

Sí, el tulipán se está recargando con egoísmos, insultos lisurientos y actitudes atrevidas. Ser niña buena fue un recurso que me salvó hace años, pero ahora debo madurar.

Y estoy lista para atacar a quien se me cruce en el camino. Al diablo la consideración.



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