Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


martes, 6 de agosto de 2013

Low battery

Estos últimos días he estado trabajando bastante. Nunca tanto como cuando es época previa a Navidad y exámenes finales, pero no he parado casi. Quizás por eso este último fin de semana me he sentido lánguida y desanimada -sin que realmente me falten los ánimos para hacer cosas, como salir.

Han sido días de movimiento emocional. No mucho, la verdad, y por eso no entiendo por qué estoy tan "agotada" (Es la palabra que mejor define mi estatus ahora). Pero de que han habido cosas para contar, las hay.

Estuve leyendo algunos posts antiguos y me llené de esa tristeza y desesperación que sentía en marzo y abril, cuando todo estaba reciente. Qué horrible sensación. Me sorprendió leer algunas cosas y ver cómo luché por pasar la página. No me caben dudas de que soy una mujer fuerte. Lo peor ya lo pasé, es cierto. Pero no puedo evitar que queden muchos rezagos y que mis pensamientos de ese entonces han evolucionado de alguna manera y son otros ahora.

Tengo muchas ganas de escribir, siento que lo necesito, me hace bien. El problema es que, a falta de "drama", no sé de qué desgracia "quejarme" xD Bueno, pues. Las cosas han cambiado en los últimos 10 meses, así que le daré el uso aburrido a mi blog del de una suerte de diario y vertedero de pensamientos y reflexiones (Que es lo que había planeado hacer. Un lugar positivo entre toda la mierda cibernética). Por cierto, he confirmado mis sospechas y hay un "invitado de honor" que lee de vez en cuando lo que escribo. ¡Saluden tod@s a mi ex, Laro! (No prometí no mencionarte sino no hablar más de tí, y por más que me piquen los dedos no pienso hablar más de ese tema. Pero tengo que desahogarme de alguna manera, sino me volveré loca. Me auto-otorgo 3 comodines para usar a lo largo de lo que queda del año, en ocasiones muy contadas, para hablar del tema que ya no quiero tocar. ¡Tengo tantos otros asuntos de qué escribir!)

Bueno. Empecemos. Hay muchas cosas que me gustaría escribir y creo que ninguna está muy relacionada con la otra, así que disculparán mi desorden.

La presunta bajada de batería comenzó la semana pasada. He estado un poco hereje con mis horas de comer, me dieron ganas de rebelarme a la costumbre nueva y volver a letanías que extrañaba. Si hay algo que extraño de estar mal, y es lo más difícil de superar para una persona con TCA, es la sensación de poder y control que se tiene al manejar la comida y "esculpir" con ello el cuerpo hasta llegar a donde se desee. En mi caso, siempre extremista, a donde no debería. Ya hablé del asunto de los paquetes: Yo elegí el paquete completo en el que tenía todo lo que me daría una vida feliz pero dejando de lado la seguridad de mi sitio de confort con el cuerpo y la comida, y ese es el sacrificio que vale la pena hacer por estar bien. La otra opción es elegir mi confort y seguridad, concebibles en un mundo donde la comida es y deja de ser el medio para conseguirlo, y aunque todo lo que hace que la vida satisfactoria de una persona normal se vaya desmoronando alrededor, vivo satisfecha porque mi única razón para vivir, vacía, la tengo conmigo. Por supuesto que es dificilísimo dejarlo, sobretodo por la costumbre, y por eso muchas veces tienta volver a tenerlo. Pero luego pienso en "el paquete, el paquete", y vuelvo a entrar en razón. Pues bien, a eso me refiero: estaba empezando a olvidar los beneficios de El paquete por extrañar los beneficios de El otro paquete. No puedo decir que he entrado 100% en razón, pero me han ayudado un par de cosas que contaré ahora:

Me encontré con Lu, una amiga del internado. Mientras yo pienso en mariposas y planeo cómo tirar mi vida por la basura, ella se esfuerza por metamorfosearse y no puede, porque está en ese nivel nutricional, de obsesión y de confort en el que simplemente no te puedes mover sin ayuda externa. Conversamos. Estaba a punto de cumplir 30 años (Ayer los cumplió) y seguía sin empezar a vivir. Siempre que me comparo me siento mal, ¿Por qué yo sí tuve la fuerza para dejarlo todo y arriesgarme a cambiar, y por qué algunas amigas, que yo veo que son personas hermosas y capaces de todo, no pueden? Y encima viene la ironía: mientras yo estoy planeando maquiavélicamente cómo volver a lo mismo, ella lucha por recuperar su cuerpo y su vida, porque ya casi no le quedan (Me dolió mucho verla como está). Eso sí me hizo entrar en razón. ¡Dios, tengo tantas cosas, he sido tan bendecida desde hace mucho tiempo y yo, malagradecida, pretendo botarlo todo por el water, mientras ella (Y tantos otros), que no puede consigo misma, grita por ayuda sin hacer más ruido que el de las personas que comentan a su alrededor lo feo que se le ve! "No no no. Cris, no seas tonta. Recuerda: El paquete. Recuerda: ya perdiste lo que más amabas, no lo vuelvas a hacer". E hicimos un pacto. Ambas nos íbamos a esforzar en cumplir el régimen y portarnos bien. Y empezamos en ese mismo momento, yendo a un supermercado a comer yogurt y una manzana. Es bueno comer en compañía de alguien con quien te sientes tranquila y no te juzga, que es lo que la motivó a seguir. Lo que yo necesito es simplemente motivación (Ayayay). Lo que ella necesita, en cambio, es disciplina (Eso que no sé de dónde saqué. Supongo que de la costumbre, y del mismo lugar que saqué la disciplina para no comer). Bueno. Ahora, recién lo entiendo porque me está pasando, tanto el despertarme cada día para ir al trabajo como ir a la cocina a comer, en cada oportunidad que tengo que hacerlo, es una decisión. Una muy difícil de tomar, porque ahora sí estoy en medio de la batalla del intento de estabilidad y mantenimiento de los hábitos sanos, pero que por suerte voy ganando casi siempre, porque ya me acostumbré. Ya se me hace casi inercia, ya es un hábito integrado, y así es más fácil.

Aparte de eso, el viernes pasado, Nelly, mi ex-psicóloga, me invitó a dar un discurso en la casa donde estuve internada, en una especie de trueque a cambio de un documento que de alguna manera compruebe que sigo en deuda (monetaria) con la institución. Papel que serviría en el juicio contra mi papá (Ay, esos temas engorrosos. Me enteré el lunes pasado que le había vuelto a mentir al juez diciendo que "ya todos éramos unos profesionales gracias a él". No más hundimiento, yo elegí ponerme en acción y hacer algo para demostrar que es falso en vez de llorar en un rincón, porque efectivamente me dolió). Volviendo al grano del tema, y tal como supuse, mi Brownie estuvo más que feliz de llevarme a dos horas de Lima para conocer ese lugar del que tanto le he hablado. De hecho, está cansado que le toque el tema y hable de "nosotras", incluyéndome, o al revés, dándole poder como si fuera un ente independiente de mí misma. Me pidió que le prometa no hablar más de mi TCA como algo presente, y zaz, se apareció esta oportunidad. Ni modo.

Estuve más de una hora hablando de mi proceso, pero en lo que más me concentré fue en todas las cosas que aprendí. Estaba nerviosa y temblaba mientras hablaba al principio, y después me vino la dislalia verborréica y hablé probablemente sin hilación (Y encima con problemas para decir palabras. Últimamente en vez de decir "la correa del perro" digo "la porro del correa". Ya se imaginarán cuántas veces tuve que parar para evocar palabras huidizas). Pero fue super reconfortante volver a ese lugar donde estuve tan pequeña emocional y físicamente, donde me enseñaron lo que debía hacer en casos de crisis, y donde, a pesar de estar entre cuatro paredes, conocí por primera vez la libertad de la paz. Traté de transmitírselo como pude a esas chicas que me miraban con aburrimiento y luego con lágrimas en los ojos. Y es que yo enfermé por querer ser una mejor persona a través de la piadosidad y otros conceptos vanos y arcaicos del cristianismo (Finalmente cayendo en la culpa), y ahora me doy cuenta de que he logrado eso que siempre quise, ser mejor persona y poder ayudar a los demás, gracias a todo lo que he superado. Se los dije: "las personas en este mundo están enfermas por falta de valores, por concentrarse en cosas superficiales y físicas en las que creen que van a encontrar algo que les llene por dentro y las haga felices, y por evitar enfrentar esos vacíos y defender sus posturas es que hay tanta violencia y adicciones. Recuperarse y trabajar por encontrar el sentido a la vida es lo más grande e importante que un ser humano puede hacer, mucho más que dejar de comer para que otros lo hagan, porque para hacer el bien primero hay que estar bien. Las grandes cosas que podamos lograr en la vida son sólo reflejo del interior rico de una persona llena de amor, al punto de ser capaz de dejar un legado. Y el amor sólo se consigue con amor. Así que siéntanse orgullosas, porque están en el lugar adecuado para lograr empezar de nuevo, encontrarse y formar las bases de eso que quieran lograr. El mayor logro de un ser humano no debería ser el reconocimiento o la posteridad, sino la capacidad de vencer a sus propios demonios, superarse como persona y poder dar amor" (Ok, no lo dije así, escribo mucho mejor de lo que hablo :(. Pero esa era la idea, y creo que la captaron). Después de eso, obviamente, me sentí super bien. Siempre que hago estas cosas siento unos escalofríos bastante cálidos y una alegría y paz inmensas, al punto de que me vuelven a motivar a seguir yo. Brownie estaba preocupado porque pensaba que ver a esas chicas esqueléticas, demacradas y tristes me iba a recordar cosas y ponerme mal. Me insiste en que recuerde que yo soy más que una persona con TCA. Y sí, esta vez le pude responder orgullosa: "Lo sé. Por primera vez, y gracias a todo esto de la recaída y el haberla superado y aprendido de ella, me siento más persona, más Cristal, más completa que nunca". Después le salió el egoísmo y me pidió que no fuera a una reunión que tenía con las chicas de mi colegio porque "me iba a secuestrar", y bueno, cedí. Debe haber estado esperando bastante para que me enfoque en él.

Hablando de mis amigas del colegio: después de 10 años pude hablar con una de ellas, con quienes tenía varios issues sin zanjar. A ella le conté en el 2003 que me cortaba, ella lo contó y se hizo un pequeño lío, luego se alejó de mí y me sentí muy mal, y luego en 5to de secundaria tuvimos un conflicto de intereses y bueno, me dejé llevar por comentarios idiotas de terceros y nuestra relación se desgastó más. La ví la semana anterior en un cumpleaños de una amiga del colegio (En la que presenté a Brownie. Fue chistoso porque conocía a una de ellas, fue alumno de la mamá de una de ellas... y la cumpleañera estaba borrachísima, como cuando éramos colegialas xD). Bueno. Hacía tiempo que habría sido bueno enfrentar ese tema, pero nunca me dieron ganas ni me atreví. No sé qué me pasó después de ese día, pero le escribí un mail contándole todo lo que sentí y me pasó a raíz de los acontecimientos, y con su respuesta, pudimos "hacer las paces".

Ahora que lo leo, y juntándolo con el trabajo (pues he estado casi sin parar dos semanas, recién el domingo que pasó pude despertarme a una hora indecentemente tarde... con la noticia de la muerte de un familiar, que también generó movimiento emocional y esas cosas. Y además tuve show esa tarde), comprendo por qué lo único que quería hacer era dormir. Ayer fui al velorio de este pariente. Era un tío de mi mamá al que le había dado de todo y siempre se recuperaba, pero esta vez le tocó. No es que me afectara su muerte porque lo fuera a extrañar, sino porque mi casa se convierte en el centro de mensajería del más allá. Mi mamá es medium, de esas que ahora ya no se ven, y según la teoría, los espítirus se acercan a las personas que tienen esa capacidad porque la perciben... así que entenderán los escalofríos, la pesadez y el dolor de cabeza. Y más porque a mí tb me pasan esas cosas (Ya mencioné que soy medio bruja. Es chistoso cuando lo confirmo porque describo lo que veo o siento o escucho y mi mamá o hermana lo complementa, y coincide). Me he pasado mucho tiempo negando la existencia de eso, pero la verdad es que por complacer a otras personas y tratar de encajar, no puedo negar mi naturaleza. Le guste a quien le guste, esa soy yo.

Bueno. Mejor voy terminando porque quiero ir al baño y porque ya es hora de regresar a mi casa. Mi turno ya terminó. Definitivamente escribir me desahoga. Quiero pensar que esta liviandad no significa vacío, sino algo positivo como la descarga de estrés y pensamientos/recuerdos que no me ayudan.

Hasta la próxima, pues.


(Me he gastado como medio sueldo en comprar chucherías de Cyzone y Avon, la chica que limpia en mi sede del trabajo vende y no me resistí... este es el anillo de la campaña "Quiérete: contra la anorexia y la bulimia". Lo compré porque, espero, mi plata vaya a algún fondo que ayude en algo contra esto. Brownie me ha reforzado en la humildad: se puede pelear por algo con el perfil bajo, no tengo que vociferar a medio mundo que yo pas(é)(o) por eso. Aquí tienen mi mano. A pesar de comprarme la talla más chiquita, este es el único dedo donde no se me mueve. La caderita de la articulación de los otros no le permite el paso, sino ¬¬. Ya, dejo de huevear).


2 comentarios:

Soniki84 dijo...

Hola guapa! Yo te mando mi animo desde españa para que sigas adelante en tu buen cmino, y sigas ayudando con tus palabras a otras chicas que quizá con un espejo donde puedan reflejarse, puedan salir de ese pozo

BesitoS!!

Bittersweet Vermillion dijo...

¡Qué entrada más larga! Me ha gustado Te leí desde hace un par de meses, pero nunca lo había hecho como hoy. Me alegra mucho que tengas una persona frente a la que puedes sentarte y con la que puedes llegar a alguna suerte de acuerdo para estar mejor juntas.
Una vez yo compré una pulserita de esas, como tu anillo. Por entonces estaba en los huesos, mis supuestas amigas habían descubierto mi blog y yo era el chisme andante. Esa pulsera fue la confirmación que necesitaban. Hasta hace un año, que lo confesé todo, no dejaron de hablar de mí a mis espaldas. De todas maneras después me pareció un tanto hipócrita de mi parte usarla, y de ellos por fabricarla, porque se la pasan haciendo ropa para mujeres delgadas, y maquillaje para hacernos encajar en un molde que supuestamente nos hará felices, y...

En fin. Espero no habértela arruinado, sólo... necesitaba decir algo. Decirlo.

Un beso y MIL gracias por tu comentario.