Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


viernes, 9 de agosto de 2013

Azúcar


Hace un rato que entré a mi turno, vinieron un par de señoras que suelen venir seguido. Estarán en sus sesentas, lo cual es una buena explicación para lo que viene a continuación. Una de ellas, la más parlanchina, que siempre está hablando de la vida, de la Energía, de cosas espirituales, me vio con cara de extrañeza ("¿Habrá sido porque no estaba con mi uniforme puesto porque lo puse a lavar?", me imaginé), y me dijo:

"Cris, eres la única persona en esta escuela de Yoga que llega temprano, a su hora. Nunca he visto a nadie más puntual que tú, eres bien responsable, te felicito".

Me quedé O.O y xD y también n_n' . ¡Cómo se nota que no le ha tocado venir los días en que las sábanas se me han quedado pegadas por alguna razón! Me dio risa y no pude hacer más que agradecerle el cumplido. Pero ahí no quedó. Como toda señora mayor curiosa, empezó a hacerme preguntas del tipo personal. "Ah, o sea ¿vienes en bicicleta?", "Sí, esa morada es la mía", "Qué bien... y ¿por dónde vives?", "Como a un kilómetro de aquí", "Ah, ya... ¿Y no te da miedo manejar también de noche cuando terminas tu turno?", "No, no, lo que pasa es que yo no suelo quedarme hasta la noche, somos part-time, aunque a veces sí lo he hecho". "Ah, qué bien. ¿Entonces estudias?" (Bajo la mirada. Empezó la explicadera) "No, por el momento no", "Ah, pero ¿Qué estudias?", "Medicina", "O.O ¡¡¡Wow!!! ¡Medicina! ¡Te felicito! ¿Y en qué ciclo estás?", "Me quedé entrando a 4to año, pero mis amigos ya se graduaron", "Ah, ya... ¿Y en qué piensas especializarte?", "Psiquiatría", ":O qué bonito...", "Sí, es que aquí falta mucho en ese campo", "Sï, pues, como somos un país tercermundista... ¿Y qué más haces?", "Tengo otro trabajo en las tardes. Estoy juntando plata". "¡Ah, para irte de viaje! :) ", "No... para pagar mi deuda con la universidad".

- "..."

- "Es que si no la cancelo no puedo seguir estudiando o cambiarme de universidad ni nada, así que en las tardes doy clases particulares-"
- "¿De qué?"
- "De todos los cursos, casi. Y también hago shows y actúo"
- "Ah, ¿Shows infantiles?"
- "Sí, me llaman para hacer de Princesa" (Momento del cherry de la empresa que me llama, le dí sus tarjetitas"
- "Ay, gracias, sí, porque justo tengo unos nietos... ¡De repente hasta te he visto actuar! Voy a buscarte en las fotos ;) "
- " (Mirada baja) n_n' "
- "Oye, pero qué versatilidad, ¡eres una chica multifacética!... te felicito, Cristal, porque no cualquiera hace esas cosas". (Yo que pensaba que ya me había halagado suficiente al principio, me dijo lo siguiente). "Tú pensarás que las personas que lo tienen todo pagado están bien y pueden desarrollarse, pero en realidad, te equivocas" (Me quedé mirándola) "En realidad, lo que estás haciendo es la mejor forma de crecer, porque lo duro de la vida que te está tocando vivir es para que puedas desarrollarte y demostrar quién eres y esa fuerza que tienes, y eso te va a hacer una gran persona, porque vas a poder habido desarrollar tus capacidades, no como otras personas que lo tienen todo fácil porque tienen más dinero. Ellos son flojos, no se esfuerzan y no crecen. Acuérdate de mí, tómalo así porque así es".

No sabía qué pensar. Bastante azúcar en sus comentarios. Me sentí super extraña, entre incómoda, halagada y orgullosa. Pero más que nada incómoda. ¡Qué vergüenza!

Y es que yo no lo tomo como algo "grandioso" o "admirable". Creo que la mayor parte de la población mundial hace eso, trabajar para pagarse sus estudios. Y en cuanto a mis actividades extra... bueno, siempre he sido así, siempre he estado metida en mil cosas. Si no me aburro. Pero me da risa y nervios ese tipo de conversaciones, porque es ahí donde desnudo algunos de mis problemas a gente que no me conoce. En fin, que ya mucha azúcar para el día de hoy. No quiero concentrarme en palabras ajenas.

Bueno, en realidad, el tema de este post no era este exactamente. Lo conté porque acababa de pasar y no sé, me sentía incómoda.

Cuando me refería a "azúcar" era por lo siguiente: ayer cumplí 2 mesecitos con Brownie. Saliendo de mi trabajo me encontré nada más y nada menos que con Bruno, el amigo éste que me gustaba tanto hace años, del que hablé en mi blog de la época hasta el cansancio y la saciedad, por el que reforcé el sentirme como una basura inmerecedora e insuficiente. Ese tipo. Estuvimos hablando un buen rato, también estaba su enamorada. Lo curioso es que no le guardo rencor. No siento envidia de la mala porque él esté con ella, ni curiosidad si siente algo por mí (Cosa que sí me pasó en los años posteriores a nuestra "relación"... O sea, cuando estaba internada y quizás un poquito después). De hecho, me dio alegría poder verlo con su chica y conversar con él. En fin, me fui por la rama. Le pedí consejo para saber qué podía regalarle a Brownie, y tal como me lo imaginé, me dijo "boxers. A los hombres nos encantan". Ok, pensé. Será algo barato. Pero en la tienda no sólo no habían baratos, sino que no me provocó regalarle eso porque tb me había dicho que es algo que le gustaría. No, escogí otra cosa. Al final le compré dos chompas, y me salí de mi presupuesto, pero ¿Por qué escatimar gastos? Después de todo, él gasta en mí siempre. Además, no se lo espera. Y por último. SIEMPRE, en todos los regalos que hago, gasto más de lo que había presupuestado. Me encanta regalar. Además le hice una tarjeta con caricaturas. Fue lindo darle la tarjeta porque se enterneció un montón, y se sintió mal porque "habíamos quedado en que no nos íbamos a dar regalos todos los meses", pero como él siempre me da cosas, sentí que me tocaba a mí. Así que cuando saqué el paquete con las chompas puso los ojos como platos (Literalmente), y se puso alegre como un niño. Esperaba una reacción de agradecimiento, no algo tan feliz. Casi muere. Y FELIZMENTE le gustaron las chompas. Es que él se viste un poco serio, como mayor, y pensé que algo más juvenil no le caería mal. Curiosamente, esa chompa le gustó mñas xD

Bueno. Al grano. Luego de ir al cine fuimos a comer... Y de nuevo se me bajó la glucosa.

O sea, la única forma que tengo para comprobarlo son los síntomas y el hecho de que se me pasa cuando como. Y de nuevo, NO ENTIENDO por qué me pasa eso, si me he pasado ya antes días sin comer, o vomitando la vida, o evitando fuentes de energía inmediata, y no me ha pasado eso. Ahora, con esta última recaída y este nuevo "mantenimiento", me está pasando mucho más seguido. Y lo que pienso al respecto me preocupa un poquito.

Anteanoche Brownie me preparó una cena: Fettuccini con salsa blanca, pollo y champignones. Lo máximo. Moría de hambre... Porque no había almorzado y tuve show, y estaba exhausta. Así que en contra de lo que me imaginaba, me comí todo el plato. Como era de esperarse, desperté ayer con algo de pesadez, con esa sensación como si "el estómago o el cuerpo estuviera sucio", y después de la batalla de todos los días, ganó el desayuno. En la chamba también comí, más de lo que había planificado, y eso me dio culpa porque sabía que íbamos a cenar en el Chilli's. Así que tampoco almorcé. Pero tenía mucho frío y algo de hambre, así que me comí una manzana y un poco de torta de chocolate. Antes de salir incluso le di un bocado a esa torta, y en el cine me comí un churro. Creo que ahí estuvo el error: al darme un "shot" de glucosa como ese, mi páncreas secretó demasiada insulina para meterla toda a mis células... al punto de que me quedé sin glucosa de reserva y me empecé a sentir mal. Estábamos ya en el restaurante y yo quería vomitar de las náuseas y el malestar que tenía (Y había nada en mi estómago qué devolver). Como era de esperarse, se me pasó luego de comer un poco. Tuve incluso que obligarme a comer, porque me daba asco, y comí lento y de a pocos

 (Es irónico: náuseas por falta de comida). Pero al final se me pasó. Lo que no se me pasa son las preguntas que rondan mi cabeza, que hacen un circuito de preguntas berrinchudas y respuestas con fundamento médico que va más o menos así:

-¿Por qué antes podía dejar de comer y no me pasaba esto?

- Porque seguramente ahora estás acostumbrada a un nivel alto de glucosa. Recuerda que en tus malas épocas una vez te tomaron un hemograma y test de glucosa y se alarmaron porque estaba en 36, cuando lo mínimo para estar consciente es 70. Pensaban que estabas convulsionando en alguna esquina y se asombraron al verte caminando. Tienes tendencia a la hipoglicemia, Cris. Acéptalo. Deja de jugar con tu cuerpo. Ahora tu cuerpo nota los cambios de glucosa más rápidamente porque está habituado a que no le falte, por eso reacciona de esa forma con un cambio tan corto.

- ¡Pero si comí puro carbohidrato y grasa durante el día!

- ¡Pero tu páncreas secretó mucha insulina porque calculó mal!

- Doctora Crif, ¿eso significa que mi páncreas está fallando?

- ... Temo decirte que es posible. Sucede que en las personas con alta ingesta de carbohidratos, obesidad y vida sedentaria, el páncreas se acostumbra a secretar mucha insulina para poder quitar esa azúcar de la sangre y meterla a las células, ya sea como energía o como producto de almacenamiento; pues bien, llega un momento en que ese páncreas "colapsa", se cansa y ya no produce las cantidades necesarias de insulina. A eso se le llama Diabetes tipo II. Y con los síntomas que tienes, los desajustes de glucosa que te has hecho en todos estos años, tus hábitos alimenticios irregulares, el comer un día tallarines y luego nada, el mantenerte conciente con caramelos y el matar a las células beta de tu páncreas y el resto de tu cuerpo con desnutrición severa varias veces, pues lo lógico sería que desarrolles diabetes.

Diabetes.

Diabetes.

- Espera, no te adelantes. La otra opción es que tengas tendencia a producir la hormona contraria a la insulina, el glucagon. 

¿Será esta pre-diabetes o lo que sea que me pase una consecuencia de mi TCA?

La respuesta me parece obvia.

Y mientras tanto, yo sigo jugando con la comida... Hoy por poco no desayuno, y no está en mis planes almorzar. Y así de conchuda lo cuento.

Pautas a seguir recomendadas por Dr. Crif:
- ¡¡¡¡DEJA DE EXPERIMENTAR CON TU CUERPO!!!! Ya sabes que puedes pasarte tiempo sin comer, que adelgazas si lo haces, que te desnivelas en cuanto a nutrientes, ¡todo eso ya lo pasaste!
- Test de insulina NOW.
- Mantener mis niveles de glucosa estables.
- Llevar conmigo siempre caramelos de emergencia y ¡Evitar comérmelos si no estoy una, pues!
- Reemplazar postres con sacarosa por frutas.

Ya les voy contando a ver si dejo de jugar con mi glucosa, porque ganas de dejar de comer no me faltan. Cada tarde es un "¡Pero si no como, nadie se va a dar cuenta! ¿Cómo sería dejar de comer un día ahora?". Lo chistoso es que estoy como al principio, me llega engordar o no, la idea es jugar con la comida y con mis sensaciones, y cuando como lo disfruto. No parece TCA.



Esta batalla diaria a veces se pone fastidiosa.

Apuesto lo que quieran a que termino comiendo en el almuerzo. Simplemente por costumbre, o hábito, o sentido común. Es lo que más me impulsa a seguir con esto del mantenimiento.

Ah, obvio que no he logrado vencer mi récord de "más tiempo sin TCA".


1 comentario:

Maria() dijo...

tenemos tantas cosas en común :) yo también voy al trabajo en bici, y también es morada! bueno, en mi caso son 7 km y sí me toca devolverme de noche, pero no es tan grave
yo también estoy pagando por mis estudios, aunque a diferencia de ti yo conté con el apoyo de mis papás no fue suficiente, somos 3 hermanos y mi universidad es la más costosa del país, así que tuve que endeudarme para estudiar y ahora que me gradué casi la mitad de mi salario se me va pagando esa deuda, que todavía es bastante grande. no sientas verguenza ni incomodidad por los comentarios que te hizo la señora, porque en parte tiene razón, tener estas responsabilidades hace que maduremos más rápido, que tengamos más conciencia de nuestros gastos y el valor del trabajo. así que yo también te felicito
por último, cuidado con el pancreas! no te voy a regañar por no querer almorzar porque entiendo el dilema y todo lo que nos pasa por la cabeza... pero sé que al final terminamos haciendo lo correcto, cierto? ;)