Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


lunes, 22 de abril de 2013

Tristeza sobre depresión

Me siento terrible el día de hoy.

Y me siento peor aún porque en parte es pena de mí misma. de mi mala suerte. de las cosas que me han pasado en la vida. Me revienta tenerme pena, quiero sentirme bien, ¡pero siento que no puedo!

El fin de semana he estado medio tristonga, desde el viernes. Laro no me ha hablado desde el martes o miércoles (O sea, no me ha mandado mensajes por whatsapp, lo cual veía como algo bueno pues así nos manteníamos alejados. El viernes estaba tan cansada emocionalmente que no me provocaba hacer nada y me puse a ver How I met your mother. El sábado me la pasé durmiendo en la tarde y luego en la nochecita quise ir al cine con mi mamá pero la película que queríamos ver estaba full así que tomamos un café y seguí viendo How I met your mother.

Y ayer domingo, aparte de trabajar en la mañana, fue la celebración de la graduación de una amiga de mi colegio.

Ella siempre fue la mejor (o una de las mejores) del salón, junto conmigo. Estudió medicina en otra universidad, y ayer organizó un almuerzoen su casa. Yo fui, valientemente, a comer ahí. En frente de las chicas del cole. No recuerdo haber hecho eso antes. Por eso me sentí contenta, aunque un poco ansiosa porque la situación era incómoda. Y antes del almuerzo hubo un brindis en el que sus papás hablaron y dijeron lo mucho que se enorgullecían de ella, y de "todas" nosotras, porque ya éramos unas profesionales... No pude evitar dar un paso al costado. Creo que el papá se dio cuenta. "Orgulloso de todas"... Yo no tengo mayor logro en la vida que haber superado a mis propios demonios (Que no es algo fácil, pero...).

No sé. Todas tienen cosas interesantes que contar. ¿Qué puedo responder yo? Si me preguntan por mi hermana, "ah, ella no hace nada por la vida, sólo duerme, come, ve tv y cocina/sale con su novio, porque tienen un montón de problemas de salud y no puede trabajar y tampoco es que tenga muchas ganas".
Si me preguntan por mi mamá, yo tengo que decir que está bien, trabajando, como siempre, porque no le voy a contar al mundo entero la tonelada de problemas amorosos, legales y de dinero que se carga.
Si me preguntan por mi hermano, el único más normal, él está bien... pero no lo veo mucho porque se mudó a la casa de mi abuela, y eso es otra larga historia.
Si me preguntan por mi papá... "No sé, no hablo con él".

Y si me preguntan por mí, que si voy a seguir estudiando, que si ya terminé, que por qué no canto, que por qué no actúo, como si fuera tan fácil como simplemente hacerlo y no tuviera suficiente incertidumbre en mi vida.

¿Algún día me graduaré? Me imaginaba a mi mamá dando ese discurso, esas palabras de orgullo (Quería imaginarme a un papá, pero nada de lo que él diga va a ser válido y eso me hacía llorar). Y lloraba más porque sé que el día que logre eso va a ser un gran suceso. Tanto que no me lo voy a poder creer. Tanto que creo que no va a suceder. Me imagino a mis amigos ahí presentes y orgullosos... y se desvanece. No siento que doy para tanto.

esde la mañana sabía que iba a tener noticias de Laro ese día. En medio de la reunión. Me esperaba que me llamara para salir y yo le dijera que no, pero me decepcioné peor cuando en realidad lo que supe de él sólo fue por un mail de agradecimiento por prestarle a su empresa un mueble para su oficina. "Y que en algún momento se iba a poner en contacto".

Estuve bastante triste la mitad de la reunión. Comí rápido y sin gusto. Me fui antes que el resto, porque estaba cansada emocionalmente.

Hoy soñé con Laro. Para empeorar las cosas, hace unos días tuve un flash en el que por alguna razón tuve la certeza de que él estaba nervioso por otra chica. Y hoy soñé que yo era su amiga pero estaba saliendo con ella, y que estaba confundido entre las dos. Y en un momento me abrazaba y me tocaba y me besaba. Y yo lloraba. Y me desperté angustiada. Y desde ese momento me siento aún peor.

Estoy ansiosa desde la última vez que lo vi. Estoy comiendo más de lo que "debería", muchos dulces y comida basura y me empiezo a sentir culpable. Ayer usé de la crema reductora de mi hermana, y eso no es un buen signo.

Tengo la vana y estúpida esperanza de que me hable. Cada vez que suena mi celular con el tono de mensaje, me pongo ansiosa. Y lo paro revisando de rato en rato para ver si no hay nada nuevo. Nop, nunca lo hay. Sólo son cosas de la gente de mi trabajo que me mandan a hacer o me indican cómo hacer.

Me siento super triste. Dios, ¡lo extraño demasiado!
Es por esta sensación que quise ser su amiga. Me desespero si no hablo con él, si no sé de él. Me desespero cuando sé de él. Me desespero siempre, porque las cosas no pueden ser como yo quiero. No me quiere, no quiere estar conmigo. Y de nuevo eso me hace revivir tantas pérdidas, tantos amores y amistades que se fueron, y me siento muy mal. Estoy luchando por no hundirme, pero necesito descansar. Quiero despertar cuando todo esto se haya acabado. Y temo esos pensamientos porque indican depresión, y eso me altera más, porque ya estoy bastante medicada para esa enfermedad.

Lo único que quiero es que él me abrace, que esté conmigo, que vuelva a decirme cuánto me quiere y me apoya, que esto va a pasar... pero es irónico porque todo este dolor que siento es porque él no está. Él no me va a poder decir cuánto me quiere porque ya no me quiere. No me va a abrazar porque no puede saber cómo me siento, porque tengo, me obligo a estar bien. Sonreir.

"Yo puedo con todo esto", "no es tan grave" "a todo el mundo le ha pasado y yo sé que me voy a sentir mejor en algún momento".

El problema es que no sé cuándo va a ser eso, y mientras tanto, me desespero, porque no tolero tanta tristeza sin desfogarme de alguna manera no constructiva.

Pero luego me pongo a pensar y obvio, ahorita sólo es eso, pero si recayera o si tuviera "esos" problemas empeoraría las cosas y ahí sí que no tendría cómo elevarme.

Por eso me tengo que mantener fuerte, cuidarme, alimentarme, dormir, hacer cosas que me gusten... Hasta que este duelo, esta sensación de soledad, esta tristeza se efumen. O las supere.

Y, de nuevo, ¡Dios! ¡Es tan difícil vivir así!...


3 comentarios:

Maria() dijo...

ánimo!

Pecas dijo...

Hay algo en lo que te pueda ayudar?

Pecas dijo...

Hay algo en lo que te pueda ayudar?