Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


jueves, 4 de abril de 2013

Amigos

Me respondió.

Me dijo que sus sentimientos hacia mí no habían cambiado, pero que tenía muchos miedos respecto a mí y si podría seguir adelante. Que misteriosamente estaba funcionando mejor sin él, porque conseguí trabajo y no estar deprimida autoflagelándome. Me dijo que ambos tendríamos que cambiar para poder hacer que la relación funcione. Me preguntó si yo sería capaz de cambiar.

Nos vimos. Le respondí que sí, yo sí estaba cambiando, pero que no era la única que debía hacerlo, porque la relación es de dos y él tiene expectativas y exigencias que le impiden aceptarme. Me dijo que no estaba dispuesto a ser parte del cambio, así que pusimos un final. Yo le había llevado el dinero que le debía y él me dio mi alcancía. Nos abrazamos y me fui a mi casa. Y le volví a escribir un mail en el que me desahogué y le dije que no quería perderlo, que quería intentarlo de a pocos y todo lo que significaba para mí. Me sorprendió con un mensaje diciendo que lo encuentre en el parque de por mi casa. Me había ido a buscar y me dijo que eso quería escuchar. Que le había hecho mucha falta y que quería intentarlo también.

Nos besamos. Casi me derrito con ese beso y las lágrimas me brotaron de los ojos. Nos tomamos un helado y quedamos en el estatus "estamos saliendo y llevaremos las cosas lentamente".

A los dos días fuimos al cine. Fue también un concierto de besos y abrazos. Me tomaba de la mano y me jalaba hacia sí. ¿Cómo no pensar que me quería? ¿Cómo no sentirme contenta? Él me lo dijo: "Estoy contento porque te tengo".

Pero se fue al sur con sus amigos por semana santa, a la casa de playa de uno de ellos. A juerguear en la discoteca dos días seguidos. No me habló, ni me mandó mensajes, hasta el domingo. Estuve todos esos días imaginando que él necesitaba ese espacio para pensar y ordenar sus ideas, y lo respeté. Aún cuando no podía evitar de sentir que ya no quería nada (Porque en mis experiencias anteriores sucedía eso: me dejan de hablar, ergo, ya no quieren nada conmigo). El domingo de Pascua él resucitó en la mañana y me invitó a salir a "lo que sea". Fuimos al cine a ver una película que ninguno entendió; él estaba con sueño y yo un poco resentida y tratando de no tratarlo mal. Me volvió a besar, pero más cauto. Obvio que le respondí, esperaba que hiciera su movimiento, pero en el fondo me sentía mal por su silencio. Me preguntó si me molestaba, yo le dije que no pero que no quería hacerme falsas esperanzas. "Quiero dormir contigo", me dijo, y nos acurrucamos.

Regresamos caminando a nuestras casas, conversando. Desde ese cine son como 30 minutos. Y llegando a la suya nos detuvimos debajo de un puente, y empezó a decirme lo que pensaba.

Nos sinceramos durante una hora. Entendí que su miedo porque yo no pueda vivir sin él es tan grande que lo aleja, pues no sabe si siente amor o compasión, o pena... o culpa. Porque ya no siente lo mismo. Y que no quiere que mi felicidad dependa de su presencia. Le expliqué que no dependía de él, pero que no podía impedir sentirme vinculada por todas las cosas que pasamos, y que supe que era especial desde el momento que lo ví. Sus ojos no me mienten, ¿saben?. En ellos veo todo el cariño y la ternura que siente por mí. Su piel me manda señales eléctricas que me dicen quién es él y por qué lo amo. Y que obviamente por esas razones me dolía estar lejos de él. "Pónte en mi lugar. ¿Cómo te sentirías si la persona que amas y con la que quieres estar te dice que no desea lo mismo?". "Horrible", me respondió. Creo que llegó a ver una pizca de mi tristeza.

Me pidió perdón por ser egoísta al querer besarme por su placer y no pensando en lo que podía significar para mí. Que yo he sido de lejos la mejor relación que ha tenido con alguien y que no quiere perderme por nada del mundo, porque soy parte importante de su vida, le complemento muy bien, soy muy especial y me merezco lo mejor. Entre otras cosas, él piensa que no tiene por qué haber tanto drama cuando podríamos intentar ser amigos, como en las series estadounienses.

Y en eso quedamos: en intentar ser amigos. Después de todo, si en algo nos hemos basado siempre ha sido en la sinceridad ante todo. Él me ha mostrado su alma, lo conozco, sé que no miente y sé que se siente mal, Y él me conoce a mí (No tanto como yo a él), pero sabe de mi fortaleza y de mis ganas de triunfar. Está contento por los logros que he tenido en tres semanas de separación, le brillan los ojos cuando le acepto comida y lo sorprendo llevando mi lonchera al cine. Ambos queremos seguir siendo completamente transparentes el uno con el otro para poder seguir en la vida del otro, y por eso tenemos la ilusión de que podemos ser los mejores amigos. Porque yo lo considero como tal, y él se considera mi compañero. Nos lo dijimos, emocionados. Me lo escribió luego.


Desde esa noche, 3 noches hace, nos comunicamos durante el día y nos contamos cosas. Hemos planeado ir al teatro juntos a fin de mes, vernos en grupo, salir al cine o a pasear... como amigos. Me ha prometido que va a tratar de reprimir sus impulsos de besarme y abrazarme, y yo le he prometido que voy a intentar verlo como amigo.

Ahí está mi tristeza. El lunes pensé que se trató de un sueño y que no iba a hablarme nunca más. Pero lo hizo, y aunque me volví a montar a la montaña rusa de la alegría sucedida por la tristeza profunda y el llanto descontrolado, le juré que lo voy a intentar. Matar este sentimiento, convertir todo este amor en amistad no va a ser nada fácil.

Yo lo quiero. Lo amo. Lo deseo. Lo extraño. Quiero su piel, sus besos, que me mire como lo hace aún. Quisiera recuperarlo y me duele increíblemente no poder tenerlo como novio, que es como yo lo quiero tener. Caminar con él de la mano, abrazarlo sin temor, acariciar su cara y mirar a sus ojos sin temor de que me desnude por dentro y termine en un beso. Voy a extrañar a ese Laro.

Pero no se puede tener todo lo que se desea en esta vida. Vaya que lo he vivido y aprendido con sangre. Y quiero hacer de esta triste situación un cambio en mi patrón de conducta. "No nos hemos abandonado", me dijo. Por más que lo siento de alguna manera de ese modo (He sentido que lo perdía 3 veces en menos de un mes), y anteriormente, cada vez que me sentía defraudada por mis afectos, especialmente por los hombres, he tendido a autodestruirme, quizás para que viera mi vulnerabilidad y así volviera a mí. Y esta vezno. Esta vez yo seré más fuerte que mis vicios, y tomaré esta ruptura como un simple cambio que no tiene por qué llevarme al hoyo, como antes. Mi psicólogo en Cieneguilla, el doctor Jesús, me dijo una vez que esperaba que este romance no resultara para que yo aprendiera a sobrellevar la frustración. Yo estaba bien y con el soporte adecuado en esa época y sé que podría haberlo superado. Pero le pedí al cielo con todas mis fuerzas que me aceptara en su vida, y Laro lo hizo. Sin embargo, sé que no puedo obligarlo a quererme como yo lo quiero. Y me toca aprender, quizás tardíamente, a superar esta impotencia, frustración y hasta rabia que me causa su desamor. Lo bueno es que estoy fuerte, me tengo a mí misma, y me siento capaz de seguir adelante en mi vida y lograr mis otras metas.

La presencia de una pareja en mi vida siempre ha sido un tema importante para mí. Desde muy pequeña soñaba con ese príncipe azul que despertaría mi amor con un beso (Y después de besar algunos sapos, encontré que el que yo quería estaba más cerca de lo que sabía, ¡hasta fuimos al nido juntos y vivimos a  casi un kilómetro de distancia!). Pero mi vida tiene más componentes que el área romántica, y aunque lo desee con muchas fuerzas, el tiempo me ayudará a calmar las aguas, concentrarme en otras cosas y encontrar la felicidad en ellas.

Laro me pidió que no lo olvide, porque él no lo quiere ni lo va a hacer. Mis fotos siguen en su cuarto. Yo tengo una de su fiesta de cumpleaños a la que fui con permiso de mi psicóloga, desde Cieneguilla, como Cenicienta, y en la que salgo con una expresión en la cara que literalmente expresa mi encanto, nerviosismo e incredulidad de estar ahí. Me encanta su felicidad en esa foto, y es como quiero tenerlo en mi mente. Y la verdad, pienso que no puede ser tan malo. Según mi mamá y las fuentes superiores de información, tenemos historia para rato. Mucho tiempo pensé (Sentí) que con él tendría mis hijos y compartiría mi vida, no tengo ganas de nada más que acostarme a su lado y disfrutar de su calor durante horas de horas, sin hacer nada más que, quizás, dormir o mirarlo a los ojos. Pero ahora creo que quizás pueda lograr eso sin necesidad de amarlo como pareja, sino como amigo. Es eso o perderlo.



Y la verdad, prefiero tenerlo como amigo a no tenerlo en absoluto.


3 comentarios:

Pecas dijo...

qué difícil no? tratar de comprender esa evolución de amor-amistad antes de amor- nada. Te mando un abrazo grande

Peca.

Anónimo dijo...

¿Como sobrevives? Yo estoy en una situación parecida y duele tanto que creo que no lo voy a poder soportar... que si que eso digo ahora, que todo pasa, pero.. ¿cuando?

dime tu secreto cristal, para esa fuerza que tienes

ANIMO

Careless Memories dijo...

Yo creo, honestamente que la unica manera de lograr eso es alejarte varios meses de su lado. Es la única manera de cambiar amor por amistad. De otra manera va a ser un sufrimiento eterno. ¿Qué harás cuando encuentre una novia y la lleve a las reuniones de amigos?
No es buena idea estar ahí,me pareciera que él no quiere perder ni pan ni pedazo. El ser humano es egoista a veces.