Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


martes, 16 de abril de 2013

¿Cómo hago?

He notado una constante en los comentarios que he recibido, tanto en persona como del blog.

¿Cómo hago para estar bien? ¿Cómo logro mantenerme de pie?

La verdad es que no estoy bien. De hecho, estoy muy triste. Por lo menos ya no me la paso llorando, pero no tengo muchas ganas de hacer cosas. Y ni qué decir de los fantasmas que rondan mi cabeza. Si algo sé es que es una temporada crítica de prueba de mis capacidades, porque es muy fácil recaer ahora, en todos los sentidos. De hecho, mi pensamiento anoche que fui al teatro a ver un drama SOLA era: "¿Para qué comer, para qué estar bien? Obvio que la respuesta termina siendo "para poder ser útil y seguir logrando cosas en la vida". Me asusta que el porcentaje de cuánto creo esta razón haya disminuído.

La mejor forma de calificar mi situación es de "moderadamente incierta". Verán, este fin de semana he salido con él DOS veces (Ambas porque él me invitó). El viernes se suponía que íbamos a ver unos papeles de su empresa para determinar si tengo una deuda con ellos o no, y lo esperé una hora y media en un starbucks haciéndome a la idea de que no iba a ser una velada muy amena, cuando llegó todo cansado y me sorprendió con una invitación a cenar. PASTA. Yo acepté, porque tenía hambre, porque me provocaba comer pasta desde hacía un tiempo (¿Y por qué no comerla ahora?) y porque quería estar con él. Conversamos de cómo nos estaba yendo, le conté de mi nueva condición de imán de hombres a grandes rasgos y con vergüenza y él me habló de sus asntos de trabajo con tanto detalle que terminó explicándome en qué consistían sus proyectos y las cosas que tenía que hacer. Como cuando estábamos. Sólo que no estamos.

Al día siguiente le dije que me avisara si iba a recoger unos papeles de su empresa que llegan a mi casa, pero me dijo que no porque estaba yendo de un lado a otro (Y según el desgraciado foursquare, sé que no debería usarlo, ha ido de discoteca en discoteca juergueándose). Así que lo traté un poquito mal diciéndole que si quería recogerlos al día siguiente, domingo, se los podía pedir al guardían de mi calle, pues se los iba a dar ya que iba a salir. Pero al final no salí, y entonces me invitó a tomar un café. Le dije que mejor no, pero él insistió diciendo "es sólo un café". "ok". Y conversamos un poco, y ya se va haciendo natural salir con el ex. Al regreso le ofrecí que se lleve prestado un escritorio, y lo ayudé a llevarlo a su carro. ¿Les conté de mis pensamientos en los que éramos amigos con derechos? He estado deseando que el fin de semana mi casa se quedara sola y yo me armara de valor para pedirle que venga y tengamos un "remember". Pues bien, en un momento entró sin preguntar a mi cuarto y empezó a ver mis cosas, y me abrazó agradeciéndome y se fue. Estoy segura de que también se le pasó por la cabeza intentar algo, pero se contuvo.

No le hablé ayer, pero hoy que desperté encontré un mensaje de él en el celular en el que me adjuntaba un artículo "interesante".

Se supone que se puede ser amigo de tu ex. El problema es que no estamos haciendo las cosas en orden. He conversado con gente, que al final me puede dar consejos pero yo tomo las decisiones, y lo que escucho siempre es "tienes que alejarte de él para que te "desintoxiques" y más adelante lo puedas ver como amigo. Ahorita no vas a poder". Y creo qe es muy cierto. Quedamos en que no tenía por qué ser dramático, pero lo cierto es que duele y no se puede ser amiga de tu ex tan pronto, porque uno de los dos sale dañado. Sí, el que todavía quiere al otro y ve esa dizque amistad como los residuos del vínculo que antes había y como una pequeña esperanza de hacerlo cambiar de opinión.

Esa es la verdad. Yo intento recuperarlo, pero sé que no debo hacer nada. Me llegan a cada rato mensajes de que no puedo forzar algo que no es. Y me confrormo con hablar con él de vez en cuando. Puedo estar bien cuando no lo veo ni le hablo por unos días, porque me acostumbro a la soledad y al estar sin él. Y puedo estar bien cuando estoy con él. Lo que se me hace difícil es dejar de estar con él luego de que lo ví o hablamos, porque todo regresa. No me siento incómoda con él, sólo truncada. Es una emoción conocida y la puedo controlar. Lo que sí me duele es tocar el tema de que ya no estamos como si no fuera algo triste sino una anécdota, y luego extrañarlo cuando se va porque no sé cuándo será la próxima vez que me hable o nos veamos. En este caso tenemos compradas ya un par de entradas para el teatro que son para el 29, y sé que ahí nos vamos a ver. ¿Pero y antes? yo no quiero sentirme mejor y luego verlo y volver a empezar con el síndrome de abstinencia.

Pueden estar pasando varias cosas:
1.- Él está muy seguro de que quiere ser mi amigo, se siente cómodo y confiado en que le he jurado que lo voy a intentar y no tiene la más mínima intención de alejarse pero tampoco de estar conmigo como más que eso. Vernos de vez en cuando, hablar por el chat del celular y compartir información interesante o contarme con lujo de detalles cosas que no les cuenta a otras personas porque en fin, soy una detestable complaciente (¿¿¿¿Es que pretende que todo sea igual que antes????)... mientras YO sufro porque no puedo tenerlo como me gustaría. Que, casualmente, ya no es tan fuerte como antes, puedo reprimir mis impulsos y mis emociones.

2.- Tiene intenciones de volver conmigo, pero no sabe cómo abordar el tema porque l ehe pedido que no cambiemos el status en un tiempo (Y por lo mismo yo tampoco le he dicho que no qiuero verlo más).

3.- Es tan inmaduro que no sabe aún lo que quiere. Sus impulsos y su forma de actuar le dicen que me quiere, pero su mente le convence de que no le conviene.

Pero el punto aquí soy yo. ¿Qué quiero yo?
definitivamente, no ser su amiga hasta que lo pueda superar por completo. Porque me pone triste saber de él, y extrañarlo. Y a la vez no saber de él, y extrañarlo. Para mí, borrarlo, perder la memoria o volver a tener una relación con él serían las soluciones más idóneas... y son justo las menos plausibles.

Así que ¿Qué me queda?

Tolerar esta situación en la que yo misma me he metido al aceptar los términos establecidos, y al jurarle que iba a intentar un tiempo verlo como amigo, a ver qué pasa. En un principio le puse empeño e intenté de verdad verlo como un amigo con el que tuve una historia, siendo que bloqueaba mis pensamientos, recuerdos y sentimientos hacia él y me distraía en las cosas del presente. Es una buena táctica. Pero ¿A quién quiero engañar? Sí me afecta. Y yo sé que bloquear es dañino porque termina acumulándose y reventando el corazón. Ahora, por eso, me estoy dando por vencida sin siquiera haberle dado el tiempo suficiente para que mis sentimientos evolucionen hacia algo más simple.

Tiempo. Aquella palabra que tanto detestamos. Aquello en lo que el no pensar me ayudó en mi internamiento, pero ahora se me hace complicado. Mas no imposible.

¿Cómo hago para seguir de pie?

No sé, supongo que aplico las cosas que aprendí en terapia.
- Antes que nada, entender qué siento. Preguntarme a mí misma qué es lo que me duele, qué emociones tengo y respecto a qué situación. Luego de eso, darme licencia para llorar y hacer berrinche pero hasta cierto límite.
- Tener paciencia (La mejor forma de aprender a tenerla es viviendo una sitación como esta, en la cual se pone en práctica. Yo escojo cómo sentirme, y definitivamente ¡no quiero desesperarme!
- distraerme y evitar el tema: ver tv, estar con las personas a quienes no les di tiempo mientras mi vida giraba en torno a lo que Laro quería hacer: mi familia, mis pocas amigas, mi trabajo, dormir. A veces es imposible, sobretodo cuando es reciente, porque es como una obsesión que para dando vueltas por la cabeza. Con un poco de entrenamiento se logra detener el pensamiento repetitivo. Para hacerlo hay que hablarle a la niña interna con cariño y comprensión: "Cris, ya terminaron, sé que no es lo que querías pero es la realidad y poco a poco hay que aprender a seguir adelante. Vas a ver que de nuevo, como siempre, la vida te va a a traer algo mejor para tí. Ten fe en eso y sigue luchando por estar bien para poder disfrutar lo que viene".
- darme espacios para sentir pena y pensar en lo que me duele. Pero con cuidado, porque el dolor sólo trae más dolor y acostumbrarse a la pena no es bueno. Menos cuando tienes depresión o tendencias autodestructivas.
- Bscar hobbies y cosas en qué ocuparme.
- Pedir cariño a quienes quiero: mi mamá, mis amigas.

En pocas palabras, mantenerme en contacto con mis emociones, darles la importancia que tienen pero no más que eso. El door es dolor, la tristeza se siente igual en todas partes... pero pasa. Es algo que he aprendido. Todo el mundo siente tristeza, todo el mundo pierde a un ser querido, pero se puede recuperar. Y no tengo por qué ser la excepción.

Además, no quiero vivir enganchada a su recuerdo, como lo hice anteriormente con cierta persona y por lo cual terminé en el hoyo. No es sano pensar que no habrá nadie como él, y que es la única persona en el mundo (Por más que se sienta así). Y tampoco es sano echarse la culpa o tener pena de una misma, algo a lo que al menos yo tiendo. "Ya no me quiere porque soy una persona con muchos problemas", "mi enfermedad lo alejó", "nadie me va a querer", "espanto a la gente", y un largo etc, porque eso sólo alimenta la tristeza, la autoconmiseración y el abandono, y no nos deja seguir adelante. Hay que pensar de forma objetiva y utilizando verdades (Cosas que realmente pasaron) "Ya no quiere estar conmigo, pero no necesariamente por mi enfermedad. espués de todo, estuvo conmigo en los peores momentos (Lo cual es cierto). A lo mejor han sido cosas suyas las que le han asustado. Agregando el hecho de que es inmaduro emocionalmente. Probablemente necesita un descanso". Pensar así nos devuelve a la realidad, nos quita culpa y ayuda a perdonarnos. Porque, si hay algo que es cierto, es que una relación es de a dos, y por lo tanto el fracaso de ésta depende de los dos, no sólo de una de las partes. No existe la persona perfecta.

Todo esto, sumándole pensamientos positivos, autoafirmaciones del tipo "yo valgo más de lo que cree", y cuidándome a mí misma en cuanto a la alimentación (Cosa que se me va complicando un poco y me asusta), es que se puede de verdad seguir adelante.

La vida no es un campo de flores, ni un desfiladero de rocas. No es lineal. Quien diga que lo tiene todo bien, se equivoca. Hay altos y bajos. Los altos sirven para recargarse de energías positivas y recordar que se puede estar bien, feliz, tener lo que se desea o ser feliz sin tener lo que se desea. Siempre después de un alto, a los días o en años, viene un bajo. No hay que esperarlos, pero hay que estar preparadas con todo lo bueno que los altos nos da.
Los bajos son para poner a prueba nuestras capacidades y refuerzan las cosas aprendidas. Sirven para recordarnos nuestra naturaleza imperfecta, para aprender a solucionar problemas y para encontrar la satisfacción en una misma al lograr vencer los obstáculos, fortaleciéndonos y ayudándonos a agarrar valor para el siguiente bajón.

En realidad, estas son cosas qe hace 4 o 5 años no hubiera sido capaz de hacer. Me habría tirado en el hoyo, llenado de lodo y llorado esperando a que alguien me saque. Y no es así: yo soy responsable de mí misma. Y todas estas cosas las he aprendido gracias a mis bajones (Mis problemas y mis enfermedades), que me enseñaron a tener determinación a seguir viva. Porque conozco lo que es no tener ningún sueño ni esperanza. Y sé que eso nos impulsa a buscar sentido mediante lo que sea. Y que cuando gracias al cielo encontramos una manera constructiva de darle sentido a la vida, nos damos cuenta de que vale la pena vivirla. Es tan simple como hacer lo que es correcto para los seres humanos, lo que le hace bien a todos, el aceptar que una enfermedad te cambia la forma de ver las cosas, que por lo tanto mi propia visión del mundo no es muy realista y que por lo tanto o aprendo a CONFIAR en los demás, en los que saben, o me muero.


Así que, por lo que soy yo, luego de que vayamos al teatro este 29 le diré lo que pienso y siento y veremos que pasa. Yo no me siento capaz de ser su amiga tan rápido. Necesito sentir la pegada de su ausencia y darme un espacio para superarlo y hacer sitio en mi corazón y en mi vida para las cosas que van a venir. Que depende de mí si son buenas o no.

:)

1 comentario:

Janitana Proxana dijo...

Hola prinz.

Sabes estoy pasando por algo similar a lo tuyo, que te puedo decir creo que es malo ser amiga de tu ex a mi experiencia llevamos 2 meses y no veo q el le tome la importancia, me a dolido mucho todo esto, comparto tu opiniòn y pienso igual que tù. Pero sabes para mi, para mi lo mejor es decir hasta aqui, creo que cuando 2 personas realmente se quieren no pueden dejarse ni una semana estar separa una de la otra y en mi caso y x lo q veo el tuyo es lo contrario. No creo que valgan la pena uno estarse acabando y pensar si me quiere o no, mientras ellos andan haciendo de su vida un papalote. jajajaja, Yo la verdad me retiro de esta relaciòn que lo unico me hace daño... No se tu q estes pensando, pero hay algo q se llada dignidad.. y creo q ya toque fondo, piensalo hermosa.

Cuidate mucho y toma tu mejor desiciòn para ti.