Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


lunes, 9 de enero de 2012

La vuelta del zigzag

Algunos días mis pensamientos acerca de mi cuerpo se han más insistentes. Vienen con más fuerza.

Sobretodo cuando siento más presión. Ahora que es verano.

¿Me queda bien el short? ¿No se nota mi celulitis con el bikini? ¿Cuánto ejercicio tengo que hacer para desparecer ese buche en mi panza y tonificar mi cuerpo?

Y es así como comienzan los recortes, las manipulaciones y la ingesta de pastillas quemagrasa. Me siento más segura si las tomo.

Tengo miedo. Sé que eso es un indicio de que estoy recayendo.

Y me da mucha vergüenza y miedo porque Laro se va a molestar conmigo mucho, y mi mamá va a decir "tenía razón", y va a estar persiguiéndome. 

Por otro lado...
Si bien digo "No como esto", al final lo hago. No he dejado de comer, aunque siento el fantasma rondándome. He tenido oportunidades para vomitar y no he querido hacerlo. 

Ver este tipo de videos "de advertencia o informativos" me choca y me hace sentirlo cerca.
Pero bueno. Ahí está.
Tratar de hacerle el menor caso posible. Aunque me llame tan tentadoramente.

Margarita, Margarita, no estás sola.
Sólo habla.


2 comentarios:

Rossie dijo...

Ay amiga. Ya sabes lo que significa tener miedo. Podés usarlo a tu favor. Vos me entendés, usalo para alejarte de lo que sabés adónde va a llevarte. Yo también tengo miedo, y sobre todo mucho respecto si es que puede decirse así, a todos esos pensamientos que rondan. No estás sola cris, ahora menos que nunca. No subestimes estos indicios de recaída, jamás. Porque ahora no tenemos excusas, sabemos cómo estar mal igual que antes, es fácil caer... siempre hemos sido expertas en eso. Pero también aprendimos cómo estar bien. Lo tomas o lo dejas? No podés echarle la culpa a nadie ahora, es exclusivamente tu responsabilidad estar bien. Ánimos cris. Que te falta ahora? Tenés todo en tus manos, todas las herramientas, el amor, la compañía y la ayuda. Vamos, podemos estar bien... Te dejo un abrazo enorme, para lo que necesites sabés dónde encontrarme ;)

Pecas dijo...

Creo que sos súper valiente con este blog. Te admiro por tu fortaleza y honestidad. El miedo sólo nos impulsa a ser mejores personas. Precisamente hoy leí esta frase:

El temor empieza toda sabiduría, y quien no tiene temor, no puede saber.
(Francisco de Quevedo)

Ya vos sabés.

Saludos, Peca