Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


jueves, 27 de octubre de 2011

Tentaciones



Desde niña pensaba que era muy fácil decir que no cuando tenía la posibilidad de hacer algo que sabía que no estaba bien. Contenerme. Simplemente no hacerlo. Y sí, en un principio, cuando era más chica, decirle que no a mis impulsos más “carnales” (He ahí una muestrita de mi complejo de monja) era más fácil que caer. Sólo así me podía sentir pura, digna y fuerte. Me refiero, claro, a la anorexia. A la auto-represión. Pero desde que el hambre se puso más fuerte que mi voluntad y desde que aprendí a vomitar, me he dado cuenta de que, quizás por aprendizaje, ya no era tan fácil decir que no a la tentación. Y caí, una y mil veces, a aquello que yo consideraba impuro: la comida.  

Más tarde, con el tratamiento, aprendí de nuevo a vencer a mis impulsos y pensar un poco antes de actuar. Comer no era un pecado, sino una necesidad y por qué no, un placer.  El problema era la connotación que le diera, y si yo quería creer que era algo sucio, lo sería, y por lo tanto lo evitaría. Ahora: ¿Siempre lo fue? Claro que no. Eso era lo que yo pensaba.

El pecado no era comer, sino privarme de eso. En la anorexia, lo que debía hacer era no caer, pero en la bulimia, debía caer para purificarme. Y lo normal es al revés: comer y no caer. Eso SÍ que es difícil.  Podría decirse que luego de la recuperación, caer no era comer, sino no hacerlo. Caer era vomitar, y dejar de comer.

Y no puedo mentir en este sitio: algunas veces lo he hecho. He vomitado un par de veces en el último mes, y me he saltado comidas también.  Razones siempre hay, y creo que en este momento no son lo más importante. He caído sí, pero lo raro es que mi relación con la comida no es la misma de hace dos años: caótica, estresante. Por pequeños períodos me da miedo comer mucho y engordar. Luego, de la nada, se me va, y como casi tranquila, casi normal. Sólo con precaución. La tentación ya no es la comida, sino el no comer y vomitar. Doy las gracias por haber estado en un lugar que me ha ayudado a re-aprender a controlar mis impulsos y no caer de frente ante la tentación de comportarme de esa forma tan conocida y que tanto placer me da. Porque eso es lo que genera el vacío: placer. Sensación de pureza, de omnipotencia.
Esto de las tentaciones lo llevo a muchos aspectos de mi vida: caer en ella significaría volver a mi auto-complacencia, a mi auto-lástima… y quizás, también, a aceptar algunas propuestas que me puedan perjudicar.

En la película que he estado grabando he conocido mucha gente interesante. La mayor parte del elenco ha sido de chicos, por lo que he podido conocer alguno que otro que me ha parecido interesante. Con los días como que fui descartando a cuál “prefería”, y finalmente me “decidí” por uno. Que, curiosamente, ayer se me declaró. Y la verdad, me ha dejado un poco pensativa y confundida. No porque no sepa a quién quiero (Xq sé que mi amor está con Laro, el sólo me agrada), sino porque la tentación está ahí, y me hace pensar.

Este chico me agrada. Y me trata bonito. Es bonito que alguien me trate con interés, me siento halagada y me pongo a pensar que tengo derecho a vivir cosas porque tengo pocas experiencias en ese ámbito. Pero por otro lado, y come siento comprometida con mi Laro. No quiero terminar con él. ¡No puedo negar que en situaciones como ésta me pesa tener novio! Me gustaría, sí, que algo pasara con este chico. Pero bajo las circunstancias en las que estoy ahora, no sé qué sea lo más conveniente.  

Yo no tengo intención de entablar una relación con alguien más. Yo me siento muy unida a Laro, tenemos planes a futuro y no quiero desarmarlos. Pero no puedo evitar sentir curiosidad de besar otra boca y sentir algo nuevo que quizás con Laro no sienta. Remordimientos. Aquello a lo que estaba costumbrada a sentir cuando besaba a alguien (Bruno). El problema es que esto no se trata de escoger entre uno y otro y ya está, sino de aceptar las consecuencias.

El sábado es la fiesta por el fin de rodaje. No va a estar Laro. Y tengo la sensación de que va a pasar algo con esta persona. Lo que más miedo me da no es él, sino yo. Porque sé que, justamente, me cuesta no caer en la tentación. Soy muy autocomplaciente, y me da muchísima curiosidad tener experiencias nuevas y sentir el peligro de jugar con fuego. Lo peor de todo, es que estoy segura de que si pasa algo, no será porque él quiera, sino porque yo lo permitiré. ¿Estoy dispuesta a poner un alto? Si sucediera, ¿Sería lo primero que le ocultaría a Laro?

Si a mí me hicieran eso (Si Laro se besara con una amiga), yo me molestaría mucho. Me sentiría profundamente traicionada. Laro, mi amor, la persona que más quiero, con quien me siento feliz. La diferencia es que ella sería su amiga, a este chico no sé si lo volveré a ver y cuándo. Quizás si le pido permiso… o le cuento… Quizás así la cosa no sea tan “mala”.  

No. Soy una mujer adulta. He crecido. Y así como varias veces que querido dejar de comer y me he comprado comidita, y así como otras veces he estado inclinada sobre el wáter y no he vomitado, esta vez, pensando bien las cosas, me doy cuenta de que la tentación es muy fuerte, pero sé que tomar decisiones a veces no va a ser lo más fácil y no voy a sentirme contenta muchas de las veces al principio… pero a la larga, en este caso, estaré más sana; no me acostumbraré al hambre; mi relación con Laro será más fuerte.
Ya sé que si en el futuro él y yo ya no estamos, tengo a quién recurrir ;)

1 comentario:

..."""silvanna"""... dijo...

O_o A veces yo pienso lo mismo... O_o ¡Es una putada estar con alguien!!!! xD