Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


martes, 7 de junio de 2011

Núcleo



Sería buena idea que empiece contando sobre mí. Hay cosas que escribí en mi perfil, pero son bastante generales.

Soy la segunda de tres hermanos (Hombre de 25, yo con 23, mujer de 21), vivo con mi hermana y mi mamá (Mi hermano trabaja en el interior del País) y mi perrita, que es como mi hija. Mis papás son divorciados. Mi papá se volvió a casar hace un tiempito y tiene un hijito de 3 años. Mi mamá se casó hace varios años con un argentino, pero se divorció de nuevo. Tengo tíos, primos, y 3 abuelos.

La separación de mis papás, si bien no fue traumática desde el inicio, se fue convirtiendo en una situación insostenible conforme pasó el tiempo. Papá era el sostén de la casa, y cuando se fue, también se fue su apoyo.  Fue bastante irresponsable, y por su comportamiento pasamos por muchas penurias: nos sacaban del colegio por falta de pagos, casi nos quedamos en la calle y él no nos ayudó a encontrar un lugar donde vivir, y no había qué comer en la casa. Eso ayudó en la creación de una relación amor-odio con la comida, a mis 12 años, que empezó con restricciones inocentes para “ahorrar”. Aunque como bien se sabe, los TCAs tienen un trasfondo psicológico más fuerte.

De hecho, estuve mucho tiempo sin hablar con mi papá, xq para mí era el malo de la película por cuya culpa mi vida era un desastre. Siempre había una excusa para no poder ayudarnos económicamente, y emocionalmente él era tanto o más incapaz como nosotros. Nunca supo cómo ganarse nuestra confianza, y eso ayudó aún más a que nos distanciáramos. Puedo decir, sin temor a equivocarme, que desde hace mucho tiempo no tengo papá, pero no porque él no existiera, sino por la coyuntura de las situaciones y de mis propias ideas al respecto, por las cuales me alejé de él. Dejé de hablarle y tener contacto con él muchas veces, mucho tiempo, coincidiendo con mis picos de enfermedad.

El ex – esposo de mi mamá, J, nos quiso mucho y suplió por un tiempo el rol de mi papá. Hasta que también, por problemas propios, se sumergió en sí mismo y se volvió agresivo e hiriente; por segunda vez, mi figura paterna se fue. Esto coincidió con mi fase de comedora compulsiva. Actualmente, él y mamá son amigos a la distancia, y tienen una relación muy extraña de interdependencia. A veces están bien, a veces se pelean y dejan de hablarse por semanas. Me da pena admitirlo, pero fue una segunda decepción paternal y desde ese momento decidí que no iba a aceptar a nadie como padre, y me cerré en que no necesitaba a nadie. Por eso, quizás, me acostumbré al padre ausente y a la falta de hombres en mi vida.

Sólo cuando empecé con la clínica de día acepté hablar con mi papá y enfrentarlo, y me di cuenta de que él también había sufrido. Eso era algo que no cabía en mi cabeza, ya que él era un “ser despiadado sin corazón”.  Mi forma de verlo y de tratarlo ha cambiado mucho en estos últimos meses. Comprendí muchas cosas acerca de él, y eso me ayudó a perdonarlo y aceptarlo, lo cual significó aceptarme a mí misma también. No fue fácil, y hasta el momento tampoco lo es.  No tenemos algo que pueda llamarse como “relación”, pero sí me alegra cada vez que me llama o las raras veces que nos vemos. La situación en lo que era mi núcleo sigue siendo catastrófica, por los juicios que hay entre mis papás, los resentimientos de nosotros hacia él y la rabia de él que nos asusta. Además que es un experto en manipulación y hacernos sentir culpables y “malos hijos”. Pero ahí vamos. La diferencia está en que la rabia y decepción de antes se han convertido en comprensión hacia él, y aunque nos siga haciendo trastadas, al menos  yo he aprendido a afrontarlo con otra actitud más tolerante.

Puedo decir tranquilamente que yo sí tengo un papá, y que sí necesité uno. Por eso no creo cuando alguien me dice que está mejor sin padres. Puede ser que se haya acostumbrado (Como yo) a vivir sin tanta supervisión, pero no creo que eso sea lo que en el fondo haga feliz a nadie. No por nada los días del padre, al menos en mi caso, son tan deprimentes.

Y lo peor es que coinciden con mi cumpleaños :/

2 comentarios:

sofiazapata dijo...

Adoro tu blog como los anteriores sigues conservando esa forma franca, clara de hacerte entender con quienes te leen, y además tan intima que amén de que unos se sientan identificados o no con tus sucesos seguramente se sienten cerca estando tan lejos. No quiero que mi presencia perturbe tu bienestar, sólo te deseo los mejores exitos y ten presente que te envio buenas vibras desde argentina! No tengo más problemas de los que me ocasiono a mi misma desde todos los sentidos, no vivo en una burbuja porque sí, me afecta demasiado lo que le ocurre o hacen los demás más los que quiero pero me encierro y quiero creer que solo yo domino mi pequeño universo. En fin, nos mantenemos en contacto? Besos!
http://www.facebook.com/athenea.delaluna

Neverlost dijo...

Bueno, la verdad es que me gusta mucho cómo te expresás y todo eso, y lamento que hayas tenido que pasar por todo eso, pero bueno... cada persona tiene que pasar por su propio "infierno".
Me alegra que hayas podido tener una actitud más comprensiva hacia tu padre y puedas entender mejor el porqué él hizo lo que hizo, aunque no deja de ser doloroso ni deja atrás todos esos años de decepción, ni sufrimiento, ni el necesitarlo en momentos tanto económica como emocionalmente, ni tampoco borra su ausencia ni reemplaza esos recuerdos con los de haber tenido a tu padre toda tu vida para estar cada que lo necesites. Pero es bueno saber que al menos todos actuamos como actuamos debido a razones personales, cosas que se interpusieron en lo que uno tenía planeado y tal, y me parece importante que puedas entender sus razones.
Igual y espero que la continua pelea entre tu madre y él (refiriéndome a los juicios) se solucionen bien sin tener muchos problemas en el medio.
Tampoco dejes que te manipule haciéndote sentir culpable con lo de malos hijos, después de todo él era el adulto PADRE y ustedes unos niños e HIJOS. No pueden ser buenos hijos si nunca se les dio la oportunidad para ello, y estoy segura de que si él hubiera estado más presente hubiera visto lo tanto que lo querían y necesitaban. Supongo que hace eso porque él no soporta tener toda esa culpa dentro suyo, y en su mente solo le queda echar culpa a los demás.
En fin, se me hizo largo el comentario jajaja >.< Te sigo & muy lindo blog :)