Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


viernes, 10 de junio de 2011

Mis amores



Para seguir un poco con la historia de mi vida, como base para este blog:

Mi vida amorosa no ha sido muy exitosa hasta hace unos pocos meses.

Por mi enfermedad, comencé tarde a tener amigos hombres. Estaba en un colegio de monjas, netamente femenino. Mientras mis compañeras podían ir a academias de inglés o clubs de veraneo, o quizás de viaje, ni qué decir a casa de amigas, yo me conformaba con la tv. Pero bueno. Como parte del tratamiento medio fallido contra mi depresión a mis 15 años, me “recetaron” asistir a alguna clase de algo que me interesara. Como en esa época no me interesaba nada, y mucho menos estaba entre mis planes interactuar, me empujaron a ir a unas clases de guitarra en un parque de la municipalidad muy cerca de mi casa, ya que la música y el canto estaba entre una de las cosas que me gustaban y por las cuales perdí interés. Ahí conocí a quienes fueran mi primera amiga fuera del colegio, un gran amigo y socio en la música, y mi primer amor.

No duramos mucho, fue un amor muy inocente. Ambos teníamos 16. Me habló el día de la graduación del curso, que fue a finales de febrero, y nos vimos dos o tres veces hasta noviembre. Yo lo llamaba por teléfono seguido, en esa época me atrevía :P También me atreví a invitarlo a mi fiesta de Pre-prom, y ahí me dijo para estar. Duramos menos de dos meses, en realidad luego de cumplir el mes me dejó de hablar por 3 semanas (Yo paciente y tontamente esperé a que él me hablara), y luego nos citamos para que él me diga “ya no siento lo mismo”. Me rompió el corazón, que felizmente en esa época tenía un poco de pegamento de repuesto. Lo volví a ver poco después porque conformamos una banda de música junto con otro amigo que mencioné, pero poco después, con las universidades, cada quién tomó su propio rumbo y la cosa terminó. Hasta ahora lo recuerdo con ternura, de hecho es uno de los mejores recuerdos de personas que tengo, pero no puedo negar que pensé seriamente que él había terminado conmigo porque había algo mal en mí. Me ha costado mucho dejar de creer que yo soy mala o repugnante /desagradable, y que por eso la gente no quiere estar conmigo. Es como si yo tuviera algún defecto congénito que repeliera a los demás.

Poco después me gustó mucho un chico del teatro con quien compartía todas mis escenas. Lo invité a mi fiesta de promoción, bailamos toda la noche y me divertí a montones. Nunca pasó nada, pero sí me ilusioné más con él. Sólo para poco tiempo después darme contra el piso porque “tenía enamorada”, y más tarde enterarme de la cruda verdad: era gay -_-‘

El primer ciclo que estuve en la universidad  coincidió con mi primer protagónico importante en un musical. Había un chico del que me hice muy amiga. No era nada guapo, pero tenía una voz increíble, un corazón muy bueno y una personalidad desbordante. Era muy cariñoso y jugábamos a que estábamos, andábamos de la mano y un par de veces me dio piquitos. Al término de la temporada y habiendo jalado un curso, me deprimí y recaí en las restricciones y el aislamiento, así q lo dejé de ver hasta el año siguiente, en que me atreví a buscarlo, y darle un beso, y darme cuenta de que él no quería nada conmigo. De hecho, estaba enamorado de la madre de su hija. A raíz de eso y la partida de mi 2do papá empecé a comer compulsivamente.


Pero poco después me empecé a fijar en un compañero de otra obra de teatro, quien se convertiría en mi Némesis. He hablado de él hasta por las puras, así que no daré demasiados detalles porque la historia es demasiado complicada. Mis antiguas lectoras lo conocen como ”Bruno”, así que lo seguiré llamando así. Bruno era como mi amigo anterior: nada guapo, pero de una personalidad increíble y demasiado divertido. ¡Me encantaba estar con él porque se le ocurría cada cosa...! Hablábamos por horas sin cansarnos. Solía acompañarme a mi casa, y me hablaba de sus sueños como actor, y de sus problemas personales. Un día nos besamos. Pensé q no había significado nada para mí, y me costó aceptar que no era verdad…  De hecho, es la persona que más he querido (Bueno, la segunda). Y que más daño me ha hecho. ¿Por qué? Porque si bien yo no tenía el título de enamorada (novia), él buscaba excusas para verme y pasear luego de las funciones, y me abrazaba y caray, era más que obvio que me quería. Porque estaba conmigo en vez de estar con su verdadera enamorada.

Esa época fue terrible. Yo me sentía demasiado culpable, y la situación ayudaba a confirmar mi creencia de que soy mala. Muchas veces traté de alejarme de él, pero la cercanía no me lo permitía, y terminaba cayendo en el juego de nuevo. A veces, deprimida, me abucheaba en voz alta y él lo escuchaba, y a veces parecía no importarle cuando yo estaba mal y eso me hundía más. Claro, quería llamar su atención, que volviera a estar pendiente de cada paso que daba en el teatro, como antes. Pero no fue así. Luego de unos meses nos encontramos un día, nos sinceramos, me dijo que sí me quería pero que estaba confundido y hasta me besó, y quedamos en hablar en unos días para concretar la situación, pero me di cuenta de que no iba a dejar lo seguro por lo incierto, así que lo cité y le dije “Yo te quiero, por eso te dejo ir”. “Se fue” medio año, en que yo no lo olvidé y al parecer él tampoco porque cuando nos volvimos a encontrar de nuevo salió con lo mismo (La diferencia es que él estaba soltero), y yo sonsonaza seguí con el juego. Un día me emborraché (Fue la primera y última vez) y le dije todo lo que creía, desde que lo quería hasta que había jugado conmigo, y a partir de ese momento él dejó de hablarme, con las justas me saludaba. Yo me deprimí aún más y caí en la bulimia dos meses después. Él fue la única persona que me vio desmayarme en el teatro, él sabía de mi condición y jamás se me acercó a preguntar qué me pasaba o ayudarme. Yo lo odiaba porque me ignoraba, pero también lo seguía queriendo.

En ese medio año que dejé de verlo, conocí a un chico de mi universidad con quién empecé a conversar mucho e interesarme (También tenía enamorada. ¿Se notan los patrones?). Me di cuenta de que él no se llevaba para nada bien con ella, y al igual que Bruno, me contaba sus problemas, pero en este caso yo no toleraba mucho. Es más, no me agradaba. Cuando lo fui conociendo me di cuenta de eso, que no me gustaba para nada. Pero él empezó a mandarme mensajes y letras de canciones, y de no ser porque dejé de contestarle y hasta lo evadía, me habría dedicado una serenata. Era demasiado intenso para mí, que no estaba a gusto con las muestras de cariño, ni siquiera las de amistad. Yo no merezco. Por cierto, luego de una semana sin hablarle lo saludé, y me contó que estaba saliendo con una chica que acababa de conocer y que estaba muy ilusionado ¬¬. ¿Quién los entiende?

En el tiempo en que ya estuba mal con los vómitos, es decir, en diciembre del 2008, conocí a un chico. Al día siguiente teníamos que actuar juntos, (irónicamente) yo era la princesa y él el príncipe. Ese mismo día me invitó a salir, y empezó con una serie de muestras de cariño y de interés que empezó apabullarme pues iba demasiado rápido para una novata como yo y hasta me convenció de que sí iba en serio. Inclusive le dije explícitamente que yo no estaba para juegos, y él me prometió que iba en serio. A la semana de conocerme me presionó a besarnos, al día siguiente me dijo que "tenía ganas de un chifita", y a los dos días me dijo “tenías razón, estamos yendo muy rápido”. Hace pocos meses me enteré de que "chifita" alude a un plato de comida chino-peruana, pero en jerga significa "sexo". Dejó de hablarme, y yo decidí que nadie se me acercaría nunca más. 

Dicen los especialistas que la anorexia más que la bulimia, en parte, tienen como propósito inconsciente esconderse, pasar desapercibida, desaparecer, evitar la madurez y las responsabilidad, y en este caso, eliminar la figura femenina, impedir que los hombres sean atraídos. Paradójicamente unas empieza queriendo verse bien, algunas con la intención de que los chicos se fijen en ella, pero en mi caso fue al revés (Y está registrado que también se da). Durante mucho tiempo mi intención fue que nadie se me acercara, para que nadie me hiciera sentir, y así no me hicieran daño. Así que no sólo perdí mi figura femenina y me convertí en un ente indefinido, sino que casi casi me muero.

Y cómo es la vida, cuando una hace algo bueno por sí misma y empieza a quererse, se convierte en un imán de cosas buenas. Yo pensaba que eso no era cierto, pero me tuvo que pasar para entenderlo. Cuando peor estuve, cuando más compañía necesité, más sola me sentía. Y aunque tenía amigos, no me interesaba verlos. Sólo me interesaba seguir matándome. Tuve que aprender a recibir el calor de un abrazo y a cómo expresar mi amor y pedir atención directamente en vez de andarme por caminos escabrosos como los cortes y la inanición para que se fijen en mí, y cuando lo hice realmente comprendí que “sólo se puede querer a alguien cuando se quiere a uno mismo”. Es la verdad: si no me quiero a mí misma, ¿De dónde voy a sacar amor para los demás? Si estoy vacía, ¿Qué le voy a dar al mundo?

Es así como, durante el tiempo que estuve de permisos para salir del internado pues estaba participando en una obra de teatro con mis amigos, conocí a este chico con quien ahora llevo 6 meses de relación. Recién entendí a lo que se refiere la gente con lo de sentir realmente amor por otra persona a pesar de sus defectos; la entrega, la confianza y la honestidad son claves. El ponerse en el lugar del otro y comprender, y sobretodo perdonar, me ayudan muchísimo. No soy de molestarme fácilmente, pero sí soy resentida y acumulo razones para deprimirme, y creo que ahora que pienso las cosas de una manera más objetiva y quitando el “no me quiere”, “me tiene pena”, “juega conmigo” o “no valgo y por eso no hace tal cosa por mí”, puedo ver la realidad tal cual es y seguir adelante. Definitivamente, mi relación con Laro no habría funcionado de seguir pensando igual que cuando estaba mal, porque una chica que no se quiere sólo puede ahuyentar a las personas que la rodean.

¿Una prueba?

Hace como un mes volví a encontrarme con Bruno. Fui a ver al elenco con el que actué por mucho tiempo (Donde él también estaba), y para variar me acompañó hasta mi casa. La conversación fue la más amical y tranquila que he tenido con él desde que todo empezó, y él solito tocó el tema de “nosotros”. Entre otras cosas, pude comprender su forma de actuar: si no es su problema, prefiere no meterse. Y en cuanto a mí, me aceptó que sí estábamos por cómo nos relacionábamos, que sí que me quería, pero a veces se desanimaba de estar conmigo porque no le gustaba cuando yo estaba deprimida y me trataba mal, me insultaba o me desalentaba. Eso, literalmente, lo espantó. Comprender que no era que yo tenía algo desagradable en mí, sino que me comportaba de una forma poco constructiva y desalentadora por mi depresión y TCA, me ayudó a entender muchísimas de las cosas que habían pasado. Le pude decir todo lo que tenía guardado, que fue un idiota y que esa situación de incertidumbre en la que estábamos influyó en mi bulimia. Esa conversación con él fue de lo más liberadora, me sanó una gran cicatriz. Pude perdonar. Y me quité una gran espinita de mi corazón.

Quién diría, ¿No? 

Actualmente estoy muy feliz con Laro. De la mayoría de mis antiguos “amores” no sé nada. Sólo me queda la experiencia y los aprendizajes que he podido sacar de todo esto: yo valgo, y mucho, y no porque alguien me quiera. Es distinto: yo puedo quererme, y porque me quiero y me valoro, puedo arriesgarme a sentir, a equivocarme, y a vivir, y así encontra a otra persona, complementarme con él y ser todavía más feliz. 


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Sencillamente hermoso y muy conmovedor! Te felicito y disfruta de tu momento de plenitud que nada ni nadie te aleje de esa sensación, y de esa esperanza en la vida con amor! Te creo en un momento de transformación, ojala que tu relación con laro" pueda conectarte con tu ser femenino y tu encanto aún más, porque si bien podrias encontrar esto dentro tuyo no es si no atraves de los otros que podemos vernos y sentirnos.
Te dedico esta canción de corazón de bebe se llama ella;
http://youtu.be/KpjE0NLODeM

Anónimo dijo...

p.d: me marca error al ingresar la cuenta google :P soy athenea =)

Neverlost dijo...

Alaalala.
Qué entrada, me gustó mucho leer esto, sobretodo porque yo ando en la etapa "deprimida hasta el culo atrayendo idiotas por el camino", perdón por la expresión e_e. Sí seguramente habré ahuyentado a muchos con mis problemas y mi manera de verme a mí misma y tal, pero bueno supongo que llegará el día en que todo eso cambie y sino bueno, ya fue u_u
Me alegra que pudieras darte cuenta de esas cosas ahora, que sepas que no dependés de si alguien te quiere o no, que podés valerte por ti misma & que la compañía de otro ayude y se vuelva parte de tu felicidad.
Espero que las cosas con Laro salgan bien :)

joannellys prince dijo...

QUE FINO! YA TIENES TU NUEVO BLOG; BUENO MIS MAS SINCEROS DESEOS DE BIENESTAR PLENA PSIQUICA, FISICA Y SOCIAL QUE HOY MUESTRAS CON ESE NUEVO SER Q HAY EN TI.........

Andrea dijo...

Exitos en todo :) Me gusta volver a leer tus entradas... Son sencillas, sinceras, realistas y reflexivas! :) siempre me he identificado con ellas! un abrazo!!

ATT andrea
pd: no me deja entrar a mi blog..raro... :/